16 de noviembre del 2022
Santiago 2:14-26
UNA FE VIVA
“Así como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también
la fe está muerta si no va acompañada de hechos”.
Santiago 2:26
¿A qué le suena una fe sin obras? Tal vez a un árbol sin frutos, a un río sin agua, pero ¿un cuerpo sin espíritu? Entonces no es tanto como suena sino como huele. Su olor nauseabundo, compite con el del azufre de un lugar que preferimos no nombrar. Sí, es una fe que se parece a la de los demonios: creen y tiemblan. Su condición es tan trágica como su destino.
Es triste porque hay muchas personas en nuestra sociedad que se denominan cristianas pero su testimonio no refleja su identidad con Cristo. Y este es el asunto que trata el apóstol Santiago en su carta. Él afirma que la fe verdadera se muestra en los hechos. Así como el buen árbol se da a conocer por sus buenos frutos, así el cristiano se conoce por sus buenas obras. Para un creyente es un privilegio cumplir con la religión pura y sin mancha: “visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo (Sant. 1:27).
Alguien dijo acertadamente que las buenas obras no son para que seas salvo, sino porque ya eres salvo (Efesios 2:8-9). Sí, hay lugar para las buenas obras. Y en una esfera más amplia, las buenas obras de la comunidad cristiana son el reflejo de que el reino de Dios está entre nosotros y que Dios está creando una nueva humanidad, cuyos pensamientos y acciones son de bien y para bien.
Señor, ayúdame a expresar mi fe con hechos y que
la luz de tu evangelio siga brillando en este mundo.
En tu nombre, Amén.
Todos los humanos somos seres individuales y sociales. Como individuos tenemos características únicas que nos hacen especiales delante de Dios y distinguibles en la comunidad a la que pertenecemos. Como seres sociales reconocemos que nos necesitamos unos a otros y la salud de estas relaciones contribuye en gran medida a la calidad de vida de todos. Por esto es de vital importancia conocer y aplicar pautas que nos ayuden a mejorar nuestra vida social, a fin de vivir como Dios manda. “Pautas bíblicas para la vida social” es un conjunto de reflexiones bíblicas que brindan dirección y consejo para mejorar la vida en comunidad. Son consejos que nos exhortan a tener cuidado con las malas intenciones de nuestro corazón, y que nos animan a ser prontos para ayudar a nuestro prójimo. Es necesario pasar del conocimiento a la práctica y ese es el objetivo final de este devocional. Es nuestra oración que sea de bendición para el pueblo cristiano y para todo el que tenga la oportunidad de leer y oír la enseñanza de la Palabra de Dios.
Naamán Izquierdo Balcázar
Naamán Izquierdo Balcázar es Licenciado en teología y en economía. Se ha desempeñado como predicador en la Iglesia Presbiteriana y como investigador de tópicos de economía. Vive feliz con su esposa, Donaji y su pequeño hijo, Caleb.