Salmo 9:1-20
GRATITUD EN LAS PRUEBAS
“El Señor protege a los oprimidos; él los protege en tiempos de angustia”. Salmo 9:9
El Salmo 9 comienza con agradecimiento por todas las maravillosas obras de Dios, y entre ellas incluye que nuestro Dios es un refugio para los oprimidos. ¿Adónde va tu mente cuando piensas en la opresión? El mío va a la prisión de Sudáfrica donde Nelson Mandela pasó años tras las rejas porque quería justicia para los oprimidos. ¿Ha visto alguna vez esa celda? Es difícil imaginar que una persona salga de allí con la esperanza y la fortaleza para seguir luchando por la justicia.
Pero lo que Mandela afirma es que no estuvo solo durante su encarcelamiento. Había una fortaleza en la que podía confiar en su momento de angustia. Su baluarte era el Dios de justicia, que “juzga al mundo con justicia y a los pueblos con rectitud”. Cuando Mandela finalmente fue liberado, alabó al Dios que no nos abandona en tiempos de dificultad. “Señor, los que te conocen, confían en ti, pues nunca abandonas a quienes te buscan.”. Ellos cantan “himnos al Señor” y anuncian “a los pueblos lo que ha hecho”.
Dios quiere levantar a todos los que están agobiados por la opresión. El profeta Isaías declaró acerca de la venida de Cristo: “No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia” (Isaías 42:3). Es bueno que sepas que el Dios de justicia que ha venido a nosotros en Cristo es tu refugio hoy.
Señor Dios de justicia, recibe nuestro agradecimiento por ser nuestro baluarte en tiempos de angustia. En el nombre de Jesús, Amén.