23 de octubre del 2022
Colosenses 3:15-17
UNA CANCION DE GRATITUD
“Instrúyanse y amonéstense unos a otros con toda sabiduría. Con corazón agradecido canten a Dios salmos, himnos y
cantos espirituales”.
Colosenses 3:16
La música y el canto a menudo expresan las emociones de nuestro corazón. Como sugiere nuestro pasaje de hoy, esta es una parte importante de ser el pueblo de Dios. El escritor del Salmo 22 agrega que Dios está “en su trono” o “mora en” la alabanza de su pueblo (v. 3). Dios se ha acercado a nosotros, y es importante que nos acerquemos a él con cánticos de nuestro corazón.
Pero, ¿qué tipo de alabanza agrada a Dios? ¿Tradicional? ¿Contemporánea? ¿Con instrumentos? ¿A capela? En realidad, estas distinciones no son importantes. Pablo proporciona tres pautas para nuestro pensamiento. Primero, él no está hablando de cantar solos en la ducha. Se está refiriendo al canto, al aprendizaje y al crecimiento que hacemos juntos como el pueblo de Dios que se reúne para adorar. Es en nuestra unión en el canto que Dios es alabado y glorificado.
En segundo lugar, nuestro canto debe salir de nuestro corazón. Del corazón habla y canta la boca. Dios quiere que nuestras expresiones de alabanza sean verdaderas y auténticas. Tercero, nuestro canto comunitario revela nuestra gratitud por todo lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. El objetivo no es llamar la atención hacia nosotros. El objetivo es que la bondad, la gracia y el amor poderoso de Dios sean exaltados por corazones agradecidos unidos en amor.
Gracias, Señor, por salvar nuestras almas y por darnos cánticos para entonar juntos. En el nombre de Cristo oramos, Amén.
Tengo la grata alegría de presentarles el Cada día de octubre. Tratamos un tema muy actual, “El plan de Dios para la familia”. Hay treinta y un mensajes sobre una amplia variedad de temas relacionados con la familia, con el propósito de animar y edificar su vida, su matrimonio y sus relaciones. Nuestra familia es nuestro mayor tesoro. Es en este escenario donde celebramos nuestras mayores victorias y lloramos nuestras penas más amargas. Nuestra familia se merece lo mejor de nuestro tiempo y nuestras inversiones. Las victorias más sonoras son derrotas consumadas si se sacrifica a la familia. Conoce el plan de Dios para tu familia y vive dentro de ese plan. Aquel que instituyó la familia tiene la receta para tu completa felicidad. Lee, medita, practica y comparte estas lecciones. Que Dios te bendiga a ti y a tu hogar. ¡Disfrute de su lectura!
Hernandes Dias Lopes
Hernandes Dias Lopes está casado con Udemilta y viven en Sao Paulo Brasil en compañía de sus dos hijos. El pastor Hernandes Viaja alrededor del mundo para predicar y enseñar la Biblia.