Lucas 7:36-47
¿QUÉ HAY BAJO TU ALFOMBRA?
“Por esto te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; pero la persona a quien poco se le perdona, poco amor muestra”.
Lucas 7:47
Hace años había una canción popular con una melodía pegadiza llamada “No t preocupes, sé feliz”. Su melodía brillante y su mensaje simple casi podían convencerte de que esconder todas tus preocupaciones debajo de una alfombra y forzar una sonrisa podría llenarte de felicidad. Pero la verdadera felicidad no funciona así. En cambio, está envuelta con gratitud.
La gratitud es siempre una respuesta. La gratitud no depende de ignorar lo que está pasando en nuestras vidas, sino de elegir ver y aceptar la realidad más profunda de nuestra existencia. El encuentro de Jesús con la mujer “de mala vida” lo demuestra maravillosamente. Verá, el fariseo había escondido todos sus pecados bajo la alfombra de la justicia propia y la autosuficiencia. Eligió ignorar la verdad de su quebrantamiento y su profunda necesidad de perdón. Su ingratitud produjo una amargura tóxica que le hizo no darse cuenta del hecho de que el Salvador del mundo y de su alma estaba parado ahí frente a él.
La mujer sí se dio cuenta. No podía barrer sus pecados debajo de la alfombra. De todos modos, todo el mundo los conocía. Entonces, reconociendo su quebrantamiento y recibiendo el perdón que Jesús ofrece, su corazón y sus manos derramaron su gratitud. ¿Qué hay debajo de tu alfombra? Saquemos a relucir lo que hay allí, confesemos y aceptemos el perdón que ofrece Jesús.
Señor, permite que nuestros corazones rebosen de gratitud por tu perdón de todos nuestros pecados. En tu nombre, Amén.