02 de octubre del 2022
Genesis 2:4-7
LA VIDA ES UN REGALO
“Entonces Dios el Señor formó al hombre de la tierra misma, y sopló en su nariz y le dio vida. Así el hombre se convirtió en un ser viviente”.Genesis 2:7
La vida es un regalo. Lo sabemos, pero a veces lo olvidamos. Cedemos a las presiones culturales que nos impulsan a creer que no es así. Pensamos: “Lo que soy y donde estoy es porque he trabajado duro para lograrlo”. Génesis 2 cuenta una historia diferente. Dice que somos polvo y que fue el aliento de Dios que nos dio vida. Si Dios no hubiese intervenido de esa forma fuésemos como muñecos de arena y nada más. Momento a momento confiamos en el hermoso regalo del aliento que hace posible la vida humana.
Dios es la fuente constante de nuestro ser, no nosotros. Él conoce nuestra fragilidad y el desafío de ser humanos. El Salmo 103 nos dice que Dios recuerda que somos polvo. Y es bueno que nosotros también lo recordemos. Cuando lo hacemos, surge la gratitud. “Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre” (Salmo 103:1).
Aunque suene increíble, Dios no solo ve nuestra fragilidad; él la ha experimentado en la carne. Cuando Jesús, que es completo Dios, vivió en esta tierra, asumió plenamente las limitaciones y vulnerabilidades del ser humano. Lo que nos da esperanza es que Jesús, vestido con nuestra propia carne, murió, resucitó a una nueva vida y ahora gobierna con Dios en el cielo. El polvo del que fuimos hechos ha entrado en la sala del trono celestial en nuestro nombre. “¡Bendice a Jehová, oh alma mía!”
Con gratitud en nuestros corazones te damos gracias, Dios vivo, por tu aliento de vida. Haznos siempre agradecidos. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.
Tengo la grata alegría de presentarles el Cada día de octubre. Tratamos un tema muy actual, “El plan de Dios para la familia”. Hay treinta y un mensajes sobre una amplia variedad de temas relacionados con la familia, con el propósito de animar y edificar su vida, su matrimonio y sus relaciones. Nuestra familia es nuestro mayor tesoro. Es en este escenario donde celebramos nuestras mayores victorias y lloramos nuestras penas más amargas. Nuestra familia se merece lo mejor de nuestro tiempo y nuestras inversiones. Las victorias más sonoras son derrotas consumadas si se sacrifica a la familia. Conoce el plan de Dios para tu familia y vive dentro de ese plan. Aquel que instituyó la familia tiene la receta para tu completa felicidad. Lee, medita, practica y comparte estas lecciones. Que Dios te bendiga a ti y a tu hogar. ¡Disfrute de su lectura!
Hernandes Dias Lopes
Hernandes Dias Lopes está casado con Udemilta y viven en Sao Paulo Brasil en compañía de sus dos hijos. El pastor Hernandes Viaja alrededor del mundo para predicar y enseñar la Biblia.