02 de septiembre del 2022
Genesis 2:4-7
LA VIDA ES UN REGALO
“Entonces Dios el Señor formó al hombre de la tierra misma, y sopló en su nariz y le dio vida. Así el hombre se convirtió en un ser viviente”.Genesis 2:7
La vida es un regalo. Lo sabemos, pero a veces lo olvidamos. Cedemos a las presiones culturales que nos impulsan a creer que no es así. Pensamos: “Lo que soy y donde estoy es porque he trabajado duro para lograrlo”. Génesis 2 cuenta una historia diferente. Dice que somos polvo y que fue el aliento de Dios que nos dio vida. Si Dios no hubiese intervenido de esa forma fuésemos como muñecos de arena y nada más. Momento a momento confiamos en el hermoso regalo del aliento que hace posible la vida humana.
Dios es la fuente constante de nuestro ser, no nosotros. Él conoce nuestra fragilidad y el desafío de ser humanos. El Salmo 103 nos dice que Dios recuerda que somos polvo. Y es bueno que nosotros también lo recordemos. Cuando lo hacemos, surge la gratitud. “Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre” (Salmo 103:1).
Aunque suene increíble, Dios no solo ve nuestra fragilidad; él la ha experimentado en la carne. Cuando Jesús, que es completo Dios, vivió en esta tierra, asumió plenamente las limitaciones y vulnerabilidades del ser humano. Lo que nos da esperanza es que Jesús, vestido con nuestra propia carne, murió, resucitó a una nueva vida y ahora gobierna con Dios en el cielo. El polvo del que fuimos hechos ha entrado en la sala del trono celestial en nuestro nombre. “¡Bendice a Jehová, oh alma mía!”
Con gratitud en nuestros corazones te damos gracias, Dios vivo, por tu aliento de vida. Haznos siempre agradecidos. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.
La Biblia insta a los seguidores de Jesús a vivir vidas agradecidas. En Colosenses 3, el apóstol Pablo describe esto como cantar una canción de gratitud, porque la gratitud es la respuesta más adecuada a todo lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. Practicar la gratitud da forma a nuestras vidas de manera que ayuda a otros a escuchar la melodía de la bondad y la gracia salva- dora de Dios. Este mes exploraremos la canción de gratitud desde Génesis hasta Apocalipsis. A veces, la gratitud suena como gracias; otras veces, alabanza. Pero mientras tanto, la gratitud bíblica está correctamente dirigida al Dios amoroso que está lleno de gracia y verdad. Que estas lecturas devocionales nos ayuden a todos a crecer cantando la canción de la gratitud un poco más claramente.
Ruth Boven
Ruth Boven sirve como ministra de vida congregacional en la Iglesia Cristiana reformada Lagrave de Grand Rapids, Michigan. Ella y su esposo, Greg, tienen dos hijos adultos. Ellos están comprometidos con ministerios urbanos y les encanta disfrutar de la maravillosa creación de Dios.