30 de agosto del 2022
1 Tesalonicenses 1:1-10
EVANGELIO DEL PODER
“Pues cuando nosotros les anunciamos el evangelio, no fue solamente con palabra, sino que lo hicimos también con
demostraciones del poder de Dios”.
1 Tesalonicenses 1:5
El evangelio de Cristo no es un mensaje ordinario. Es sobrenatural. Su origen se remonta a la eternidad. Su fuente es Dios mismo. El evangelio es la palabra salvadora de Dios anunciada a los pecadores. Esa palabra es viva y eficaz, poderosa e irresistible. Por tanto, el evangelio no debe anunciarse únicamente recurriendo a la retórica humana; debe ser proclamado con poder, en el Espíritu Santo y con plena convicción.
El evangelio es el poder de Dios para quebrantar la dureza del corazón más empedernido. El evangelio atraviesa las paredes más gruesas y cruza las fronteras más alejadas. Donde llega el evangelio, la oscuridad de las tinieblas se retira, la fuerza de la idolatría se rompe, la ceguera del misticismo se supera y la resistencia de la incredulidad se neutraliza. Aquellos que predican el evangelio necesitan estar revestidos de poder para predicar esta palabra de poder. Aquellos que comparten estas buenas nuevas deben estar llenos del Espíritu y motivados por una convicción plena.
El valor y el poder, la convicción y la autoridad son las marcas de quienes hablan en nombre de Dios. Esta tarea no es para cobardes ni para quienes confían en su propia sabiduría. Solo un hombre en llamas puede arder de convicción. Solo un mensaje ardiente puede encender corazones.
Padre ayúdanos a arder en ti, a predicar apasionadamente para sanidad de nuestra tierra. Por Jesús, tu hijo oramos, amén.
Nos complace presentar a nuestros lectores, el devocional Cada día de agosto del 2022. Creemos que es un tiempo propicio para recordar a la iglesia la importancia de la misión. El evangelio son las buenas nuevas del cielo a la tierra, las mejores y más grandiosas noticias de Dios para los hombres. Estamos convencidos de que su corazón arderá con estas sublimes verdades que emanan de la palabra de Dios. Esperamos que sus ojos se abran para contemplar la incomparable grandeza de nuestro glorioso Salvador. Tenemos el ardiente deseo por que tus pies se apresuren y tus labios se abran para anunciar a tiempo y fuera de tiempo, en el poder del Espíritu, este mensaje que convence y salva al pecador. Lea y medite en cada mensaje. Absorba con vivo interés esta palabra de vida. Proclame con un sentido de urgencia el poderoso evangelio, el evangelio de nuestra salvación. No apagues la voz. ¡Predica este evangelio aquí, allá y más allá!
Hernandes Dias Lopes
Hernandes Dias Lopes está casado con Udemilta y viven en Sao Paulo Brasil en compañía de sus dos hijos. El pastor Hernandes Viaja alrededor del mundo para predicar y enseñar la Biblia.