01 de julio del 2022
Gálatas 5:16-26
EL JARDÍN DE DIOS
“En cambio, lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio…”.
Gálatas 5:22-23
Me sorprende la frecuencia con la que la Biblia usa las imágenes de jardines y árboles fructíferos para describir a los creyentes en Cristo. Los profetas del Antiguo Testamento describieron al pueblo de Dios como una viña (Isaías 5). En los Salmos, se compara al creyente fiel con un árbol plantado junto al agua, que da su fruto en su tiempo (Salmo 1). Jesús mismo habló del corazón humano como tierra dura, tierra rocosa, tierra espinosa y buena tierra para que crezca la semilla de la Palabra de Dios (Marcos 4). También habló de sí mismo como una vid, y dijo que los creyentes son como sus sarmientos que dan fruto (Juan 15).
En nuestra lectura de hoy, el apóstol Pablo también escribe sobre “el fruto del Espíritu”. Al usar estas imágenes nos ayuda a entender cómo funciona la obra del Espíritu Santo en nuestra vida. Y como cualquier fruto, lleva tiempo: es un proceso de brotar, florecer, madurar, crecer y madurar como el de una vid o un árbol frutal. ¡Una vez que pertenecemos a Jesús por la fe, el Espíritu comienza un proceso de crecimiento espiritual de por vida dentro de nosotros!
En el transcurso de este mes, vamos a explorar el fruto del Espíritu al que se refirió Pablo: “amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza”, y en el camino ¡Descubrirá cómo el Espíritu de Dios está obrando en nosotros hoy!
Dios, gracias por tu Hijo, Jesús, que nos da vida como la vid da vida a sus sarmientos. Gracias por obrar en nosotros por tu Espíritu Santo. En el nombre de Jesús, Amén.
La obra del Espíritu en la vida del creyente es rica y variada. Los creyentes en Jesús no debemos olvida que es por medio de su Espíritu que su gloriosa obra de salvación se aplica a nuestras vidas. Y en lugar de inclinarnos por un aspecto, debemos anhelar ver su obra plena en nuestras vidas. A veces queremos más de sus dones, pero poco del fruto. Buscamos de su poder, pero no de su carácter que él desea formar en nosotros. En el devocional de este mes, nos enfocamos en el fruto del Espíritu. Cada uno de los devocionales habla de la manera en que el Espíritu Santo está produciendo en nosotros el carácter de Cristo. Esperamos que no solo disfruten, sino apliquen a su vida las enseñanzas que la Biblia nos ofrece para llegar a ser cada día como Cristo. Preparemos el terreno, y dejemos que el Espíritu cultive su hermoso fruto en nuestra vida.
Shawn Brix
Es pastor evangélico, y que servido en iglesias de Canadá por varios años. Está Casado y tiene tres hijos. Aparte de escribir, se distingue por su amor por el cuidado de las almas que Dios ha puesto bajo su cuidado..