Colosenses 4:1-4
ESTADO DE ALERTA MINISTERIAL
“Oren también por nosotros, a fin de que el Señor nos abra las puertas para predicar el mensaje”.
Colosenses 4:2
La petición de Pablo aquí no es mera formalidad. Expresa su convicción de la absoluta necesidad de la oración.
Claro que podríamos preguntarle: “Pablo, ¿de veras crees que si solo tú oras por que el Señor abra puertas, es más difícil que él te escuche? ¿Crees que hay más fuerza en los números? Si lo que quieres honrar a Dios...¿por qué sería necesaria la oración?”
Pablo no se ocupa de esas preguntas. Él asume nuestra total dependencia de Dios tanto para que haya oportunidades como para que sepamos usarlas. Él da por sentado que siempre oraremos por una puerta abierta en nuestras familias, en nuestro trabajo y en nuestra iglesia y ciudad. Quizá nuestro problema no es que nos falten puertas abiertas, sino que estemos atentos a su presencia.
¿Qué pasa cuando oramos para que Dios nos alerte a las oportunidades para compartir a Cristo? Estar alerta no solo revela nuestra personalidad, sino que también la moldea. Por ejemplo, los escritores de economía hablan de “estado de alerta empresarial”, estar listos para darse cuenta y aprovechar las oportunidades nuevas y rentables. Las personas creativas también están atentas a nuevos proyectos, elementos, técnicas o materiales que puedan utilizar en su trabajo. Los cristianos también debemos estar alerta a las oportunidades que Dios brinda para dar a conocer a Cristo en palabra o conducta.
Señor Dios, ayúdanos a que estemos atentos a las oportunidades para hablar de tu maravillosa bondad. En el nombre de tu Hijo, amén.