27 de abril del 2022
Efesios 6:10-20
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“…orando en todo tiempo…y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”.
Efesios 6:18
¿Sabe qué es aquello a lo que más se nos llama a ser perseverantes y tenaces en el Nuevo Testamento? Espero lo haya adivinado. Se trata de la oración, y Jesús nos ejemplifica la dedicación a la comunión y comunicación con el Padre. Sin embargo, la oración no es algo innato, ni llegamos a convertirnos en expertos en este hábito.
¿Cómo se aprende a orar? No sucede al dominar una técnica, aunque ésta pueda ser útil. La oración se ejercita a medida que somos conscientes de la magnitud de la batalla y nuestra necesidad del Señor y del “poder de su fuerza” (v. 10). Necesitamos alinear nuestras prioridades cada día con aquel que está al mando del ejército. John Piper escribe que la oración no es un intercomunicador de hotel que usamos ocasionalmente para el servicio a la habitación; es un walkie-talkie que nos mantiene en todo momento en contacto con la sede. Manténganse alerta, dice Pablo, usando la imagen de un guardia en su posición asignada. Estamos comprometidos en una guerra espiritual.
El mundo busca encajarnos en su molde; la rutina de la vida ordinaria nos adormece en la complacencia, nos ciega al gran misterio de nuestro lugar en el reino de Cristo. Estemos atentos, no con un espíritu de miedo, sino con la confianza de que nuestros recursos en Cristo son mayores que cualquier arma que la oposición pueda arrojarnos.
Dios Todopoderoso, permítenos comunicarnos contigo siempre, que podamos ser vigilantes, sabios y efectivos en la forma en que actuamos hacia los demás, en Jesús oramos, amén.
Cada Semana Santa es una temporada ideal para reflexionar sobre la persona y obra de nuestro Señor Jesucristo. Mucha gente todavía se pregunta por qué tanto ruido acerca de alguien que sufrió la peor de las muertes bajo el imperio romano. Pero una mirada detenida a esos acontecimientos, así como al grandioso final con el Señor resucitado ha hecho a muchos escépticos cambiar de opinión. Por eso, han sido quizá aquellos que han encontrado a Jesús después de dirimir sus dudas, quienes se han convertido en sus más ardientes defensores. Es el caso del apóstol Pablo quien será el “mayor contribuidor” para el devocional de este mes. Esperamos que su visión de la grandeza de Cristo nos inspire a desarrollar vidas más comprometidas y entregadas.
Jack Roeda
Es pastor jubilado de la Iglesia Cristiana Reformada en los Estados Unidos. Fue también profesor de predicación en el Seminario Calvino. Jack está casado con Carol, con quien procreó tres hijos.