23 de abril del 2022
Colosenses 3:1-11
ENTRELAZAMIENTO
“Por lo tanto, ya que ustedes han sido resucitados con Cristo, busquen las cosas del cielo”.
Colosenses 3:1
Existe un mito griego sobre un ciervo que los cazadores y los lobos no podían matar porque la vida del ciervo estaba escondida en el vientre de un pez que nadaba por los océanos del mundo. Para matar al ciervo, sería necesario atrapar al pez.
Aunque suene un poco extraño, Pablo dice que nuestra vida está ahora escondida con Cristo en Dios. Todo eso es muy complicado. Pero Pablo ve a los cristianos unidos a Cristo. Cuando Cristo resucitó, nosotros fuimos resucitados con él. Cuando murió, morimos nosotros. Finalmente, “cuando Cristo, que es [nuestra] vida, se manifieste, entonces [nosotros] también seremos manifestados con él en gloria”. Nuestra identidad está entrelazada en la suya.
En física cuántica hay un fenómeno llamado entrelazamiento. “La paradoja consiste en la posibilidad de que dos objetos que se encuentran físicamente separados, inclusive por millones de kilómetros entre sí, se puedan comunicar. Es decir, que dos objetos pueden compartir la misma información y alterar su estado, aunque tan solo uno de los dos objetos sea el afectado”. No entiendo cómo puede haber un entrelazamiento a una distancia tan grande, como también me es difícil comprender mi unión con Cristo. Pero es una realidad para el creyente, y eso hace que nuestra vida, como una brújula celestial, apunte, no hacia el norte, sino hacia el cielo.
Señor Jesús, somos tuyos, y ponemos nuestro afecto en las cosas que te agradan. Renuévanos a tu imagen como nuestro Creador y Salvador, te lo pedimos, amén.
Cada Semana Santa es una temporada ideal para reflexionar sobre la persona y obra de nuestro Señor Jesucristo. Mucha gente todavía se pregunta por qué tanto ruido acerca de alguien que sufrió la peor de las muertes bajo el imperio romano. Pero una mirada detenida a esos acontecimientos, así como al grandioso final con el Señor resucitado ha hecho a muchos escépticos cambiar de opinión. Por eso, han sido quizá aquellos que han encontrado a Jesús después de dirimir sus dudas, quienes se han convertido en sus más ardientes defensores. Es el caso del apóstol Pablo quien será el “mayor contribuidor” para el devocional de este mes. Esperamos que su visión de la grandeza de Cristo nos inspire a desarrollar vidas más comprometidas y entregadas.
Jack Roeda
Es pastor jubilado de la Iglesia Cristiana Reformada en los Estados Unidos. Fue también profesor de predicación en el Seminario Calvino. Jack está casado con Carol, con quien procreó tres hijos.