Isaías 40:27-31
SANTA IGNORANCIA
“…El Señor, el Dios eterno...Su inteligencia es infinita”.
Isaías 40:28
¿Has oído a alguien quejarse, “El Señor no se da cuenta de mi situación; Dios no se interesa por mí”? Ése era el lamento de los israelitas en el exilio, expresado con un gran sentimiento de tristeza. El pueblo se siente abandonado por Dios. Pero Isaías quiere que la gente reconsidere esa actitud, reflexionando en algo que ya conocen: “¿Acaso no lo sabes? ¿No lo has oído? El Señor es Dios eterno”. Nadie puede sondear los caminos de Dios.
Así como no se pueden medir los océanos con una cuchara, la mente humana no puede sondear la mente de Dios. Hay una gran brecha entre el Creador y la criatura. La vida misma está llena de misterio: un bebé recién nacido, el amor, la gravedad. ¿Quién puede explicar completamente estas cosas? Según una obra de divulgación científica, “Hay quizás 140 mil millones de galaxias en el universo. Si todas las estrellas en el universo fueran apenas del tamaño de la cabeza de un alfiler, bastaría para llenar un estadio de futbol y desbordarlo más de tres mil millones de veces”.
A lo largo de los siglos, los cristianos hemos hablado de una “santa ignorancia” que nos motiva a la humildad y a deleitarnos en el conocimiento de que el Señor insondable lo tiene todo en sus manos, incluyéndonos a ti y a mí. No necesitamos sondear los caminos de Dios para poder confiar en él. Basta con conocer su corazón.
Señor Jesús, nos has revelado el corazón de Dios. En tu fuerza siempre esperaremos en el Señor, sabiendo que Dios nos ama aún más de lo que podemos imaginar. Amén.