Mateo 28:1-10
NO TENGAS MIEDO
“No tengan miedo...No está aquí; sino que ha resucitado, como dijo…”
Mateo 28:5-6
No tengan miedo. Este es el mandamiento más común en la Biblia. No tengan miedo, ni siquiera en los cementerios. Escuché de un médico que compró las palabras “No tengas miedo” talladas en una pieza de acero. Quería colgar la frase en la sala de niños de un hospital. La idea de esas palabras en un lugar lleno de niños enfermos y padres ansiosos llegan al corazón.
¿Pero no es este mundo terriblemente amenazador incluso para nuestros pequeños? Sí, lo es, pero Dios está con nosotros, y es más fuerte incluso que la muerte. En una conversación con un trapecista, un aficionado le preguntó, “qué se sentía”. El trapecista respondió: “El público piensa que soy la estrella, pero la verdadera estrella es mi compañero, el que me recibe. Debo confiar completamente en mi receptor. Lo peor que puede hacer un trapecista es intentar atrapar al receptor. El volador no hace más que confiar, con los brazos extendidos, que el receptor estará allí para él”.
Las palabras de Jesús pueden venir a nuestra mente. “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (ver Lucas 23:46). Morir bien implica confiar en el receptor, y la Pascua reivindica esa confianza. No tengas miedo. Recuerda de quién eres. Él estará ahí en tu vida y en tu muerte. No intentes agarrarlo; él te agarrará. Solo extiende los brazos y confía, confía, confía.
Dios misericordioso, como resucitaste a Jesucristo, resucítanos a nosotros en él y danos una gran confianza en la victoria por medio de él. En su nombre, amén.