Romanos 5:1-11
PRUEBA DE AMOR
“Pero Dios prueba que nos ama, en que, cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros”.
Romanos 5:8
Dios nos da evidencia de la verdad de su amor por nosotros. Y aunque la prueba es un evento único, el amor que demuestra es para siempre. “¡Dios te ama así! ¡Dios te ama así!”, decía un predicador, en voz alta, refiriéndose a la cruz. Pero ¿por qué “así”? ¿Por qué Dios no demostró su amor poniendo fin a la enfermedad, la guerra o la pobreza? ¿Por qué Dios no demostró su amor dándonos lo que queremos? Porque es la cruz lo que necesitamos. No es una prueba arbitraria, sino que responde a nuestra más profunda necesidad. Necesitamos un amor que pueda quitar el pecado que hace imposible la comunión con Dios.
Una vez escuché a un predicador que hablaba sobre una huelga de basura en su ciudad. Cuando la basura acumulada hizo la vida difícil de soportar, la gente se ofreció a llevarse la basura por un costo. Desafortunadamente, algunos transportistas tomaron el dinero y arrojaron la basura en el primer terreno baldío que encontraron. Cuando la policía hallaba el nombre del dueño en la basura, lo multaba por tirar basura y le cobraba por llevársela. “Ten cuidado”, dijo el predicador, “a quién eliges para que se lleve tu basura”.
Debido a que nadie más puede quitar nuestros pecados, la prueba de Dios es la mejor prueba de todas. Él no te dejará hasta que no remueva cada vestigio de mugre que encuentre en tu vida.
Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo, quita nuestros pecados, te lo pedimos. Gracias por demostrarnos tu amor y satisfacer nuestra más profunda necesidad, amén.