Marcos 9:30-37
PUEDO SER PRIMERO
“Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: —Si alguien quiere ser el primero, deberá ser el último de todos...”. Marcos 9:35
Jesús anuncia nuevamente a sus discípulos que será arrestado, le quitarán la vida y luego resucitará de entre los muertos. Pero los discípulos no entienden. Así que, en lugar de lidiar con ese tema tan incómodo, se distraen discutiendo sobre cuál de ellos es el más grande.
A diferencia de los discípulos que se están encaramando unos encima de otros para jugar al “rey de la colina”, la Biblia nos dice que Jesús se sentó. Era costumbre que los maestros judíos se sentaran mientras enseñaban, y de esta manera Jesús mostró a sus discípulos que, en su lucha por una posición, lo que necesitan es escucharlo. Jesús les dice que en el reino de Dios, la definición de grandeza rompe nuestros esquemas. Quien quiera ser el primero debe ser “el siervo de todos”.
Esta es una lección importante y difícil de aprender, y si eres como yo, te está tomando toda la vida hacerlo. Es tan fácil querer compararnos con los demás, pensando que podemos llegar a la cima. Jesús nos invita a ver que su misión era servir a Dios tan fielmente que renunciaría a su propia vida por nuestro bien. Nos muestra que él, el Hijo de Dios, es el siervo supremo. A medida que aprendemos de las palabras y el ejemplo de Jesús, nuestra competitividad personal se convierte en servidumbre. ¿De qué manera estás pasando de ser tú mismo a ser un siervo?
Hazme un siervo, oh Dios, y permíteme entregarme fielmente a ti. Por Jesús rogamos, amén.