Mateo 5:43-48
ORA POR TUS ENEMIGOS
“Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por quienes los persiguen”. Mateo 5:44
En este pasaje, Jesús le da la vuelta a un dicho común de ese tiempo. La gente solía empalmar el mandamiento del Antiguo Testamento de “amar a tu prójimo” (Levítico 19:18) con una frase vengativa: “...y odia a tu enemigo”. La gente comúnmente consideraba a cualquier persona de otra nación como un enemigo. Y probablemente se sorprendieron al escuchar a Jesús decir: “Les digo, amen a sus enemigos y oren por los que los persiguen”.
Lo que tiene de radical la exigencia de Jesús es que no se trata solo de buscar una “coexistencia pacífica”, “vivir y dejar vivir”. o “dejar lo pasado en el pasado”. Él está imponiendo un amor práctico y proactivo. Se nos ordena amar a nuestros enemigos y buscar lo mejor para ellos, no solo para que nos dejen en paz. Una parte importante de amar a nuestros enemigos dice Jesús, incluye orar por ellos. Francamente, es imposible seguir odiando a alguien si oramos por su bien. Orar por nuestros enemigos nos ayuda a verlos como Dios los ve. Nos ayuda a empezar a preocuparnos por sus necesidades y a tratarlos como a un vecino.
Desafortunadamente, todos tenemos antagonistas de un tipo u otro. Jesús nos llama a amar a esas personas y a orar por ellas y por su bienestar. Eso es lo que él hizo por nosotros. “Siendo enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él por la muerte de su Hijo” (Romanos 5:10).
Padre, éramos tus enemigos, pero ahora, en Jesús, somos tus hijos. Ayúdanos a orar y amar a nuestros enemigos. En el nombre de Jesús, Amén.