1 Juan 5:13-15
PIDAN CON LIBERTAD
“Yo haré cualquier cosa que en mi nombre ustedes me pidan”. Juan 14:14
Quizás hayas escuchado relatos de genios. Se trata de seres imaginarios que pueden vivir en una lámpara o en una botella, que cuando se frotan, permiten que el genio salga a conceder deseos. Al principio, las palabras de Jesús “haré cualquier cosa que en mi nombre ustedes me pidan” pueden sonar como las palabras de un genio.
Pero Jesús no se refiere a conceder cualquier deseo que se nos antoje. Como explica el apóstol Juan, lo que oramos debe estar de acuerdo con la voluntad de Dios. ¿Y cómo sabemos cuál es la voluntad de Dios? Aprendemos acerca de su voluntad al leer y estudiar su Palabra. La oración, de hecho, va de la mano con el conocimiento de la Palabra y la voluntad de Dios. A medida que Dios se nos revela en su Palabra, crecemos en nuestro amor a Dios y en nuestro deseo de servirle a él y a los demás.
Por ejemplo, sabemos que Dios nos llama a amar a nuestro prójimo, a preocuparnos por su bienestar y a vivir pacífica y justamente con todas las personas. Por lo tanto, debemos orar (y trabajar) por políticas justas y equitativas para que las personas en todas partes puedan tener buena comida, vivienda y seguridad, y para que puedan aprender, crecer y prosperar como Dios quiere. No hay nada mágico en la oración. Cuando oramos de acuerdo a su voluntad, podemos estar seguros de que Dios responde si pedimos en el nombre de Jesús.
Padre, guíanos por tu Palabra y Espíritu. En el nombre de Jesús oramos. Amén.