Eclesiastés 5:1-7
MANTENTE SIMPLE
“Y al orar no repitan ustedes palabras inútiles, como hacen los paganos, que se imaginan que cuanto más hablen más caso les hará Dios”.
Mateo 6:7
Uno de los mejores consejos para dar un discurso es “¡Mantenlo simple!”. Mantenerlo simple también es un buen consejo para la oración. Esto es lo que Jesús enseña en Mateo 6 al exhortarnos a no usar palabras inútiles como lo hacen los paganos. Con esto se refiere a personas que creían en dioses falsos y pensaban que era necesario hacer oraciones llamativas para atraer la atención de los dioses. Pero el Dios verdadero no tiene obstáculos para escucharnos y está atento a todas nuestras necesidades.
Ahora bien, esto no quiere decir que las oraciones públicas, o, incluso, las oraciones largas sean un error. En el culto público hay oraciones en las que un líder habla por toda la congregación. Además, hay que dar gracias y suplicar por muchas cosas, por lo que es apropiado orar durante mucho tiempo. Jesús mismo hizo eso con frecuencia.
Cuando oramos, solos o en público, lo principal es enfocar toda nuestra atención en el Señor a quien estamos orando. Él hizo los cielos y la tierra. Nos ama tanto que no escatimó a su único Hijo para rescatarnos del pecado y la muerte. De una manera sencilla, sincera y directa, podemos compartir con Dios todo nuestro agradecimiento y preocupación. Y Jesús promete que nuestro Padre no solo escuchará, sino que también responderá nuestras oraciones. ¿Qué podría ser más simple que eso?
Espíritu de Dios, habla en nosotros y a través de nosotros mientras oramos a nuestro Padre celestial, quien nos ama más de lo que podemos imaginar. En Jesús, Amén.