Santiago 1:12-18
NO NOS METAS EN TENTACIÓN
“Todo lo bueno y perfecto que se nos da, viene de arriba, de Dios…”.
Santiago 1:17
La petición “No nos metas en tentación” (Mateo 6:13) confunde a menudo a la gente. Se puede malentender como que es Dios quien nos lleva a la tentación. ¿Pero haría Dios realmente eso? No. Al reflexionar sobre esta petición, debe quedar perfectamente claro: Dios no nos tienta.
Pero, como el libro de Santiago nos explica, Dios permite pruebas y tentaciones. Dios probó a Abraham, Moisés, Job y otros. Jesús mismo enfrentó tentaciones en el desierto, pruebas a manos de líderes religiosos y una prueba inimaginable cuando dio su propia vida para pagar la deuda de nuestros pecados. Dios permite las pruebas y las tentaciones como oportunidades para refinar nuestra fe. No es para que él pueda decir “¡Te tengo!”, o machacarnos por nuestras faltas o hacer acusaciones. En su amor paternal, Dios puede usar las pruebas para impulsarnos en nuestro crecimiento en la fe como seguidores de Jesús.
Cuando oramos: “No nos dejes caer en tentación”, admitimos con humildad nuestra propia debilidad y tendencia a tropezar. Nos acercamos reconociendo nuestra dependencia de Dios. Le pedimos que nos guíe y nos ayude a superar cada prueba y tentación de la vida. Confiamos y creemos con todo nuestro corazón que Él nunca nos dejará ni nos abandonará, sino que siempre nos amará y protegerá.
Confesamos, Padre, que no tenemos fuerzas para resistir las tentaciones. Guíanos y protégenos. Confiamos en que nunca nos conducirás adonde tu gracia no pueda mantenernos a salvo bajo tu cuidado. Amén.