Salmo 14:1-7
DICE EL NECIO…
“Los necios piensan que no hay Dios: todos se han pervertido; han hecho cosas horribles; ¡no hay nadie que haga lo bueno!” Salmo 14:1
Hace algún tiempo una mujer que creció en una familia cristiana me dijo que ya no creía en Dios. Ella acababa de regresar de un funeral y lo que escuchó allí se lo confirmó. Su hijo adolescente, de pie a su lado, dijo que él tampoco creía en Dios. La pregunta es: ¿Cómo puede ser que alguien criado en un hogar cristiano llegue a esa conclusión?
Un reciente artículo hablaba de una reunión de personas de edad madura que se juntaron para cantar algunos de los salmos e himnos que les habían enseñado cuando eran niños. No vinieron porque creyeran en lo que decían los cantos, sino simplemente para revivir un poco el pasado. El artículo afirmaba que estas personas habían sido criados en hogares cristianos, pero habían renunciado a la fe de sus padres. Uno de ellos dijo que no le hallaba ningún sentido a la letra de los cantos.
¡Qué triste! ¡Qué arrogante! ¡Qué tontería! Triste, porque eligieron ir por la vida sin la compañía de Dios. Arrogante, porque se negaron a aceptar lo que Dios nos ha revelado en la Biblia y en la creación, y tonto, porque sin Dios la gente no tiene esperanza. Oren por todos los que se niegan a creer en el Señor. Aprovechen cada oportunidad para hablarles acerca del Dios viviente que nos muestra su amor a través de su Hijo, el Señor Jesús. ¡Muestra a través de tu vida que Dios está vivo!
Señor, danos la fe para creer y ayúdanos a mostrar a los demás que estás vivo en nuestras vidas. En Jesús, amén.