Salmo 139:7-12
¿DÓNDE ESTÁ DIOS CUANDO SUFRIMOS?
“Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti”.
Salmo 139:11,12
Cuando la vida nos sonríe, no es demasiado difícil confesar que Dios está con nosotros. Pero “¿dónde está Dios cuando hay dolor?” es la pregunta que Philip Yancey sugestivamente hace en uno de sus libros. Hace algunos años una persona que enfrentaba una adicción platicó con un pastor. Él decía que no podía encontrar a Dios: “Los domingos hablas de un Dios que está donde estamos, no importa qué situación estemos viviendo. Pero él no está allí para mí. ¿Dónde está Dios?”
A veces sentimos que Dios no aparece por ningún lado. David, quien escribió el Salmo 139, también experimentó esa aparente ausencia de Dios. “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” es el clamor que encontramos en el salmo 22:1, el mismo que el Señor, colgado en una cruz, repite (Mateo 27:46). Pero Dios está ahí incluso en nuestros momentos más difíciles. Ni siquiera la oscuridad o la noche pueden escondernos de él.
Debido a la experiencia de Jesús de ser abandonado por su Padre, usted y yo tenemos la garantía de que él nunca nos dejará ni nos abandonará. Y cuando dude, vuelva a leer este salmo y reclame su promesa. Recuerde que, como David, dice, los que clamaron a él fueron librados, y lo que en confiaron en él no fueron avergonzados. Y, entonces, lo encontrará en el mismo lugar en que estaba cuando su Hijo pendía de la cruz.
Señor, gracias por la seguridad de que estás con nosotros incluso en nuestros momentos más oscuros. Ayúdanos a recordarlo. En Jesús oramos, amén.