Salmo 130:1-8
DIOS NO GUARDA REGISTRO
“Señor, si llevaras un registro de nuestros pecados, ¿quién, oh Señor, podría sobrevivir? Pero tú ofreces perdón, para que aprendamos a temerte”.
Salmo 130:3-4
En cierta ocasión un tranquilo joven de unos treinta años se quitó la vida para sorpresa de muchos. Algo le sucedió que hizo su vida difícil de soportar y la culpa que sentía lo estaba aplastando. Más cristianos de los que imaginamos pasan por la vida llevando esta pesada carga. Algunos sienten que no hay esperanza por algo que hicieron.
Un viejo amigo me comentó que estaba seguro de que cuando muriera el Señor no lo aceptaría. Estaba agobiado por la culpa porque sentía que había desperdiciado su vida. Poco antes de su muerte, un pariente cercano me dijo que este amigo estaba seguro de que no había esperanza para él porque, “muchas cosas habían salido mal” en su vida.
Sin embargo, según el Salmo 130 no tenemos por qué cargar con el peso de nuestros pecados. Ni siquiera tenemos que deshacernos de ellos. Dios lo ha hecho por nosotros. “Si llevaras un registro de nuestros pecados, ¿quién, oh Señor, podría sobrevivir? Pero tú ofreces perdón”. Él ha pulsado el botón de borrar y, gracias al Señor Jesús, nuestro Salvador, Dios ha limpiado nuestro historial de todo pecado al momento de arrepentirnos y creer en él. En lugar de pasar otro año hundiéndonos en la conmiseración y la culpa, tenemos la oportunidad de hacer este viaje libre completamente de cargas. ¡Ésa es la buena noticia para todos nosotros!
Gracias Señor, por no llevar un registro de mis pecados. Ayúdame a confesar y a recibir tu perdón por Jesucristo, mi salvador, amén.