Salmo 46:1-11
CONFIANZA DE AÑO NUEVO
“Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia”.
Salmo 46:1
¡Feliz Año Nuevo! Así es como muchos de nosotros nos saludaremos en este primer día de enero. Tal vez ya se lo haya dicho a un familiar o amigo. Pero necesitamos mucho más que un saludo casual al encontramos al comienzo de un nuevo año y haber dejado atrás dos años difíciles. Necesitamos además estar seguros de que hay alguien en control que es más grande que cualquier gobernante por muy poderoso que éste sea. Necesitamos a alguien que tenga el poder de sostener no sólo nuestras vidas, sino también el curso de la historia.
El Salmo 46 nos recuerda que, en medio de las muchas incertidumbres de la vida, el Dios del cielo y de la tierra tiene el control total. El salmista no hace falsas promesas. No garantiza que las cosas vayan a ser como nosotros queremos. No nos dice que este nuevo año traerá paz y prosperidad. No promete el fin de la persecución y la pobreza. Deja claro que “las naciones están en pie” y habrá aislamiento y destrucción. Las naciones caerán, y los gobernantes irán y vendrán.
Pero, pase lo que pase, Dios estará a cargo. Él será “nuestro refugio y nuestra fuerza”. ¿Cómo lo sabemos? Hace una semana celebramos el nacimiento de nuestro Señor Jesús, el día en que el Hijo de Dios “vino a vivir entre nosotros” (Juan 1:14). Su venida es garantía de que Dios será nuestra “ayuda en momentos de angustia”.
Señor, Dios nuestro, gracias por un nuevo año y gracias por tu promesa de ser “nuestro refugio y fortaleza”. Gracias por Jesús, amén.