1 Juan 2:18-23
POR AQUÍ PASÓ
“Hijitos, ésta es la hora última. Ustedes han oído que viene el Anticristo; pues bien, ahora han aparecido muchos anticristos”.
1 Juan 2:18
Siempre que pensamos en personajes siniestros como el Anticristo, se nos vienen a la mente individuos malvados y detestables. Y no hay duda que, de acuerdo a la Escritura, el Anticristo será una encarnación del mal, una epítome del pecado. Pero este pasaje nos habla de “muchos anticristos”, haciendo una diferencia tajante con aquel personaje del cual hablan varias profecías. Y lo más importante es que estos “anticristos” tiene la particularidad de infiltrase en la iglesia, en lugares claves de liderazgo.
¿A qué nos referimos? Lo que Juan dice es que el “espíritu del anticristo” se puede manifestar a través de falsos maestros que difunden falsas enseñanzas. Satanás no viene con un ejército armado, sino a través de gente que siembre el error entre los fieles. Y esto hace necesario que los creyentes desarrollen una capacidad de discernimiento que les sea útil a la hora de enfrentarlos.
¿Por qué entonces no llamarlos simplemente falsos maestros y no anticristos? Muy sencillo. Porque en su enseñanza ellos atacan de manera particular la persona y obra de Cristo: “¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo”. Y al hacer esto, buscan socavar el precioso fundamento de nuestra salvación. Por eso, no se deje engañar.
Padre amado, ayúdame a identificar el error, y a no permitir que las falses enseñanzas minen mi fe. En Cristo te lo pido, Amén.