23 de diciembre del 2021
3 Juan 1:1-14
NECESITAMOS MÁS GAYOS
“Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente, te vaya bien en todo y tengas buena salud”.
3 Juan 1:2
Esta navidad seguro que recibirá muchos mensajes. Las redes sociales han facilitado estar en contacto entre personas que ni siquiera vamos a poder ver. Pero es alentador saber que alguien, aunque sea a lo lejos nos tiene en cuenta. Y qué hermoso es cuando tiene buenas noticias nuestras.
La última carta de Juan que aparece en la Biblia va dirigida a un creyente en particular. Se trata de Gayo, un hermano que se había distinguido por la hospitalidad que demostraba hacia los creyentes que visitaban su hogar. Eran predicadores itinerantes, algunos que ni siquiera conocía, pero a quienes apoyaba con su casa y con sus recursos para que siguieran su viaje. Estas noticias alegran el corazón de un anciano como Juan, pues también tenía noticias de hermanos que no se distinguían por un buen testimonio. Pero no quiso extenderse, porque esperaba ver pronto a su amigo. Entretanto, el apóstol le reafirma su oración porque Dios le provea de salud física y espiritual.
Se necesitan personas que encarnen el amor cristiano como lo hizo Gayo. ¿Y qué fecha más propicia que esta navidad para alentar a un corazón desanimado, alimentar a un hambriento o compartir la buena nueva de que Cristo ha venido? Los mensajes son buenos, los posts son útiles, pero no sustituyen poder estar cara a cara con alguien y decirle que le amamos en verdad.
Dios Padre, ayúdanos a imitar lo bueno y desechar lo malo. Ayúdame a ser útil a otros de tus hijos. En el nombre de Jesús. Amén.
El apóstol Juan es uno de los creyentes en Jesucristo más bendecidos. Fue compañero íntimo de Jesús, tuvo una larga carrera ministerial y disfrutó de una visión completa del plan de Dios para la historia. Un currículo así lo hubiera hecho una celebridad en nuestro tiempo. Pero él nunca buscó atraer los reflectores hacia sí mismo. Su pasión era hablar y predicar de Cristo, de su amor por nosotros y de sus maravillosos planes para nuestra vida. Pero, sobre todo, Juan nos ofrece los fundamentos y recursos para prepararnos para cumplir lo que es la meta de la vida de cada creyente: ser semejantes a Jesucristo. Leamos este devocional que es un testimonio de alguien que, al haber conocido a Jesús, puede hablarnos de lo que seguir al Maestro significa.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.