3 Juan 1:1-14
NECESITAMOS MÁS GAYOS
“Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente, te vaya bien en todo y tengas buena salud”.
3 Juan 1:2
Esta navidad seguro que recibirá muchos mensajes. Las redes sociales han facilitado estar en contacto entre personas que ni siquiera vamos a poder ver. Pero es alentador saber que alguien, aunque sea a lo lejos nos tiene en cuenta. Y qué hermoso es cuando tiene buenas noticias nuestras.
La última carta de Juan que aparece en la Biblia va dirigida a un creyente en particular. Se trata de Gayo, un hermano que se había distinguido por la hospitalidad que demostraba hacia los creyentes que visitaban su hogar. Eran predicadores itinerantes, algunos que ni siquiera conocía, pero a quienes apoyaba con su casa y con sus recursos para que siguieran su viaje. Estas noticias alegran el corazón de un anciano como Juan, pues también tenía noticias de hermanos que no se distinguían por un buen testimonio. Pero no quiso extenderse, porque esperaba ver pronto a su amigo. Entretanto, el apóstol le reafirma su oración porque Dios le provea de salud física y espiritual.
Se necesitan personas que encarnen el amor cristiano como lo hizo Gayo. ¿Y qué fecha más propicia que esta navidad para alentar a un corazón desanimado, alimentar a un hambriento o compartir la buena nueva de que Cristo ha venido? Los mensajes son buenos, los posts son útiles, pero no sustituyen poder estar cara a cara con alguien y decirle que le amamos en verdad.
Dios Padre, ayúdanos a imitar lo bueno y desechar lo malo. Ayúdame a ser útil a otros de tus hijos. En el nombre de Jesús. Amén.