15 de diciembre del 2021
1 Juan 2:7-11
SIGA SU EJEMPLO
“…lo que les escribo es un mandamiento nuevo, cuya verdad se manifiesta tanto en la vida de Cristo como en la de ustedes”.
1 Juan 2:11
No hay incongruencia en la vida de Jesús. No vamos a encontrar algún doblez o desacuerdo entre su enseñanza y su vida. Lo que él predicó, él practicó. Y esto es más evidente cuando se trata del antiguo mandamiento de amarnos unos a otros. Él personificó el trato amable, la aceptación sincera, y la empatía transformadora que mostró a gente de distinta clase.
Pero Cristo también le dio un nuevo giro a este mandamiento. Él lo convierte en el estilo de vida que debe distinguir a sus seguidores. Ningún creyente queda exento de practicar el amor en la forma en que Cristo lo ejemplificó. Y un seguidor suyo, lo recibe más como un privilegio que como un mandato. ¡Qué bendición es poder reflejar en nosotros el carácter de nuestro salvador!
Amarnos unos a otros es andar en la luz, es ser parte de la nueva creación de Dios. No hacerlo es preferir la oscuridad. Permitir que el odio, el rencor o la amargura encuentren acomodo en nuestro corazón contradice nuestro llamado. Es exponer nuestra vista a un deterioro progresivo que nos hará tropezar, y hará tropezar a otros. Y la advertencia va dirigida a gente que llega a una iglesia, que ha hecho una profesión de fe, pero falla a la hora de poner en práctica el mandamiento de amarse unos a otros. Por eso, ¡cuide su vista! Hágase una prueba de amor y viva en la luz de Cristo.
Padre celestial, gracias por este gran privilegio de disfrutar de tu amor, y de tener la capacidad de amar a otros. En Cristo, te agradezco, amén.
El apóstol Juan es uno de los creyentes en Jesucristo más bendecidos. Fue compañero íntimo de Jesús, tuvo una larga carrera ministerial y disfrutó de una visión completa del plan de Dios para la historia. Un currículo así lo hubiera hecho una celebridad en nuestro tiempo. Pero él nunca buscó atraer los reflectores hacia sí mismo. Su pasión era hablar y predicar de Cristo, de su amor por nosotros y de sus maravillosos planes para nuestra vida. Pero, sobre todo, Juan nos ofrece los fundamentos y recursos para prepararnos para cumplir lo que es la meta de la vida de cada creyente: ser semejantes a Jesucristo. Leamos este devocional que es un testimonio de alguien que, al haber conocido a Jesús, puede hablarnos de lo que seguir al Maestro significa.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.