07 de noviembre del 2021
Génesis 7:1-17
SOBREVIVIENDO EL NAUFRAGIO
“Y entró Noé en la barca junto con sus hijos, su esposa y sus nueras, para protegerse del diluvio”. Génesis 7:7
La pandemia ha perturbado al mundo entero. Empresas, gobiernos, y familias han sufrido su impacto. No habíamos visto tanta gente cercana enfrentar algo parecido, y algunos perdieron la batalla. Y hay lugares en que los contagios continúan, pero no es solo una cuestión de salud. ¿Le parece extraño que algo de esta magnitud haya sucedido? Tal vez lo sorprendente es que el caos haya sido producido por una partícula microscópica. Es difícil creer que en una época en la que los avances tecnológicos sobrepasan la imaginación, algo así interrumpa nuestra tranquilidad.
Debemos estar preparados. Sea una partícula diminuta o un evento catastrófico, no está demás buscar un refugio seguro, no solo para nosotros sino también para nuestra familia. Eso es lo que Noé hizo en la época antediluviana. Cuando Dios le advirtió de la destrucción venidera, él encontró su refugio en Dios. Aun cuando sus contemporáneos hicieron caso omiso a su mensaje, él obedeció a Dios y construyó el arca en la que él y su familia eventualmente se salvarían.
Así como Noé, nosotros también podemos encontrar refugio en Dios. Él nos envió a Jesucristo, en quien podemos estar seguros. Él es nuestra barca, nuestra salvación, solo tenemos que permanecer en él como Noé en la barca. Y hay lugar, para usted y su familia.
Dios de gracia y misericordia, guarda mi vida y la de mi familia con tu diestra de poder. En Jesucristo, Amén.
Cuando uno lee el libro de Génesis, difícilmente se hace uno la idea de que está hablando de una familia especial. La mayor parte del libro se ocupa de relatos de desobediencia, traición, corrupción y castigo. Pero no se equivoque. Detrás de la incapacidad humana se encuentra la mano de Dios conduciendo los hilos de la historia. Y al final del libro, el comentario de José a su propia vida es un resumen del libro: “Dios cambió ese mal en bien”. Y es la fidelidad de Dios la que ofrece una esperanza a nuestras familias que se mueven en un entorno no menos contaminado. Él sigue obrando a través de su gracia para llevarnos a Jesucristo, en quien sus promesas se hacen efectivas para sus hijos. Esperamos la lectura de este devocional le dé fuerzas para continuar en la batalla de levantar una generación para Dios.
Román Pérez Aguilar
Es pastor de la iglesia presbiteriana en México. Está casado con Esmeralda y tiene un hijo. Actualmente colabora en el Ministerio Reforma en el programa Vida en familia.