2 Reyes 18:1-8, 20:20-21
TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN
“…la historia de Ezequías y de sus hazañas, y de cómo construyó el estanque y el canal para llevar el agua…”
2 Reyes 20:20
La prosperidad y avance de los países se debe en gran medida al desarrollo tecnológico y la innovación. Esto sucede al percibir la necesidad de modificar o sustituir procesos pasados con elementos que los mejorarán. Por ejemplo, una comunidad se beneficia con la creación de sistemas de distribución de agua potable que sustituye la transportación de agua de localidades vecinas o el uso de pozos rústicos.
Dios hizo al ser humano con la capacidad de crear e innovar para mejorar sus condiciones de vida. Las invenciones y desarrollos tecnológicos pueden darse a grandes o pequeñas escalas, pero en ambos casos, impulsan el bienestar. En la historia bíblica encontramos al rey Ezequías, un hombre temeroso de Dios y preocupado por satisfacer las necesidades de su reino. El pueblo escaseaba de agua y el rey desarrolló un proyecto para llevar agua a la ciudad.
El ser humano, como imagen y semejanza de Dios, aun conserva esa capacidad de innovar. Por tanto, los proyectos que mejoran la calidad de vida de la familia, la calidad productiva y operativa de las empresas y la generación de bienestar general, deben de ser apoyados. La innovación es clave para el desarrollo de los países y el bienestar de la sociedad. Procuremos cada día ser agentes de cambio.
Padre celestial, gracias por crearnos de manera especial. Ayúdame a desarrollar la creatividad con la que me has formado y que esta resulte para el engrandecimiento de tu reino. En el nombre de Jesús, Amén.