Juan 15:1-17
UNIDOS
“Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes…”.
Juan 15:4
Si no tiene vides en su huerto, tal vez conozca de otras plantas similares. Como toda enredadera con ramas largas, a veces se cortan en un punto distante. Por algún tiempo, puede ser que la rama dé una apariencia de vida, pero pronto comenzará a marchitarse.
En nuestra lectura de hoy, Jesús relata algo similar. Él se describe a sí mismo como una vid y a nosotros como las ramas. Esta es una forma de comunicar la conexión íntima entre nosotros y Cristo. Él es la fuente, y quien permanece en él, dará el fruto de su amor. Pero si no permanecemos en él, seremos como una rama cortada por el jardinero y pronto nos marchitaremos y moriremos. Jesús usa esta ilustración al hablar de nuestra máxima prioridad al vivir para Dios en este mundo, es decir: amarnos unos a otros como él nos ha amado y compartir su amor con todos los que nos rodean. Al hacerlo, damos buenos frutos para que el mundo los disfrute, y todo esto es para la gloria de Dios. Jesús también dice que en este mundo enfrentaremos problemas, pero como permanecemos en él, no debemos tener miedo.
El mensaje es claro, no podemos controlar el resultado de nada, pero Dios tiene el control, por lo que no necesitamos vivir con miedo por lo que pueda suceder. Simplemente podemos permanecer en él y ver lo que hará en y a través de nosotros.
Amado Señor, ¿dónde estaríamos sin tu presencia? Ayúdanos a permanecer en ti. En tu nombre, Amén.