16 de septiembre del 2021
Isaías 55:1-13
AGRADABLE Y BUENO
“En vez de zarzas crecerán pinos, en vez de ortigas crecerán arrayanes…”.
Isaías 55:13
Varios pasajes de Isaías advierten al pueblo de Dios sobre la destrucción que vendrá sobre ellos por rechazar al Señor y serle infieles. Sin embargo, como encontramos en nuestro pasaje de hoy Dios también declara que revertirá la situación y traerá sanidad y restauración.
Cuando Isaías escribe que crecerá el pino en lugar de la zarza, pienso en las plantas espinosas e invasoras que crecen cerca de nuestra casa y de las que es muy difícil deshacerse. ¡Qué bendición sería deshacerse de ellas para siempre! Los arbustos espinosos y los abrojos hacen que los lugares sean inhóspitos para las personas y muchos animales, por lo que sería maravilloso reemplazar esas plantas duras por pinos y arrayanes. Esto significa no solo que la situación sería más llevadera, sino también que los arbustos y árboles que reemplazan las plantas no deseadas serían comestibles y medicinales. Los pinos tienen propiedades antisépticas y los arrayanes o mirtos proporcionan bayas deliciosas, ricas en nutrientes y tienen hojas que pueden usarse con fines medicinales.
¿No es maravilloso saber que nuestro Dios asombroso reemplazaría las espinas con arbustos y árboles que son agradables a la vista y buenos para comer? Esto demuestra el atento cuidado de Dios por su pueblo.
Señor, por favor arranca las espinas del descontento, la lucha y la contienda de nuestra vida. Y llénanos de sanidad y alimento, para que podamos unirnos a la creación para alabarte. Amén.
Árboles. Probablemente haya alguno que signifique algo importante en su vida. O tal vez en la vida de su país. De cualquier forma, la historia de la humanidad, tal y como la Biblia la cuenta, gira alrededor de muchos árboles que nos ayudan a comprender el carácter y la obra de Dios a lo largo de la historia. Nuestra tragedia comienza con la desobediencia al mandato de Dios de no comer de un árbol. En la consumación, Dios nos reitera su amor y constancia al permitirnos comer del fruto del árbol de la vida. Pero en el centro de toda esa historia, la madera de otro árbol sirvió de instrumento para que Jesús ofreciera su vida por nosotros, y, de ese modo, hacer posible la redención de su pueblo. Espero que los devocionales de este mes que nos hablarán de esos y otros árboles, sirvan de edificación para sus vidas.
Julia Prins Vanderveen
Julia Prins Vanderveen trabaja y vive en Vancouver, con su esposo, Trevor, y sus tres hijos. Julia ha servido junto con Trevor en la Iglesia en su ciudad, y trabaja como maestra de humanidades en una escuela cristiana.