Isaías 44:1-23
COMO ÁLAMOS
“… Yo daré nueva vida a tus descendientes, les enviaré mi bendición. Y crecerán…como álamos a la orilla de los ríos”.
Isaías 44:3-4
Los cedros rojos occidentales son comunes en la selva tropical templada de la costa occidental de Canadá y proporcionaron los recursos naturales para el establecimiento de Vancouver. Su economía dependía en gran medida de la tala de árboles. Afortunadamente, algunos ciudadanos tuvieron la previsión de proteger las parcelas restantes de bosque antiguo, o todo se hubiera acabado. Los cedros, que se mencionan a menudo en la Biblia, proporcionaron una riqueza similar en la antigüedad y se utilizaron para construir el templo de Dios. En el Líbano, estos árboles están ahora rigurosamente protegidos y siguen siendo una parte importante de la historia de la zona. Entonces, como ahora, los cedros eran un símbolo de poder, resistencia y larga vida.
Isaías 44 nos menciona que los descendientes de Israel que tienen las bendiciones del Espíritu de Dios se comparan con “álamos junto a corrientes de agua”, mientras que los cedros y otros árboles valiosos se describen como leña y material para hacer ídolos. El Señor se lamenta de que algunas personas sigan su propio camino y se alejen del Dios verdadero. Pero también llama al pueblo de Israel (Jacob) para que lo sirva, diciendo que él ha borrado sus pecados. Termina con un mandato a toda la creación: dar gracias por la redención compasiva de Dios.
Señor, gracias por el Espíritu que has derramados en nuestras vidas para que seamos como árboles junto a las corrientes de las aguas. En Jesús, amén.