30 de agosto del 2021
Mateo 9:35-38
OJOS COMPASIVOS
“Al ver a la gente, sintió compasión de ellos, porque estaban cansados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor”.
Mateo 9:36
Antes de que existiera la radio, la televisión o los medios de comunicación, la única manera de transmitir el mensaje era de boca en boca. Eso es lo que Jesús hizo. Él se acercó a la gente de su tierra, personas que estaban golpeadas y adoloridas por la vida. En lugar de sentir repulsión, Jesús se preocupaba por ellos. Los veía con compasión. Vio el miedo, la confusión, el dolor en sus ojos. Y en respuesta, su corazón se partió. Aquí es donde comienza todo evangelismo efectivo. Comienza con el corazón, un corazón partido por la ruptura que vemos en los demás.
El corazón de Jesús se conmovió al ver a las ovejas sin pastor. “Al ver a la gente, sintió compasión de ellos, porque estaban cansados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor”. La necesidad era obvia. Mientras Jesús miraba al pueblo, veía ovejas indefensas y abandonadas. Vio gente que no tenía posibilidades de sobrevivir por su cuenta.
Cuando miras hacia tu vecindario y comunidad, ¿qué ves? ¿Ves a personas que son espiritualmente incapaces de encontrar el camino de regreso a casa? ¿Ves gente que está fracasando o que se encuentra agitada por la vida? ¿Ves gente desesperada o engañada? Si lo haces, recuerda que los incrédulos no son el enemigo; son simplemente gente esclavizada por el enemigo.
Dios mío, despierta en nosotros la preocupación por los perdidos y la gente sola que nos rodea. Danos ojos para ver su verdadera condición espiritual sin ti y para dirigirlos a ti. En Jesús, Amén
Cuando Jesús estuvo en la tierra, la gente acudía de distintos lugares para escucharle. No siempre fue fácil encontrar un lugar cómodo desde el cual dirigirse a la multitud, y, en una ocasión, lo hizo desde un bote prestado. El dueño de aquella embarcación no se imaginaba que, un día, el Señor le convertiría en un gran pescador de hombres. Hablamos del apóstol Pedro, quien aceptó el llamado de Jesús, y continuó de ese modo con su misión aquí en la tierra. Usted tam- bién puede formar parte del equipo de Jesús, aunque no llegue a ser tan famoso como aquel discípulo. Este mes queremos alentarle a involucrarse personalmente en la misión de Jesús. Una emocionante aventura espera a todos los que estén dispuestos a subir al bote.
Dan Jongsma
Dan Jongsma sirve actualmente como pastor en Nashville, Tennessee, y ha trabajado antes en Illinois y Michigan, como plantador de iglesia y pastor juvenil.