Marcos 2:18-22
ALGO VIEJO, ALGO NUEVO
“Él echa el vino nuevo en cueros nuevos” Marcos 2:22
En la antigüedad, el vino se almacenaba en bolsas blandas de piel de oveja. El problema era que, al envejecer, las pieles se volvían rígidas y quebradizas. Debido a que el vino recién fermentado emite gas, tiene que estar en un recipiente flexible. Poner vino nuevo en pieles viejas sería desastroso.
Jesús utiliza esta imagen para mostrar la nueva naturaleza de su misión. El mensaje del evangelio es dinámico, no estático. La presencia misma de Jesús eventualmente haría estallar los moldes tradicionales de la religión judía. Las viejas estructuras de adoración en el templo, sacrificios de animales y sacerdocio levítico ya no podían contener la nueva obra que Dios estaba haciendo.
El nuevo vino del evangelio se sigue derramando hoy en día. Los que lo han probado, que han puesto su confianza en Jesús, han sido transformados. Los viejos patrones pecaminosos se rompen y dan paso a una nueva libertad en Cristo. De eso se trata la conversión espiritual. El Espíritu de Dios está en movimiento hoy. Por lo tanto, los cristianos individuales y las iglesias cristianas deben ser flexibles. Es posible que algunas de nuestras viejas costumbres y patrones no reciban muy bien la nueva obra del Espíritu y deban transformarse, o, incluso, descartarse. ¿Qué puede hacer para seguir siendo un recipiente eficaz de Dios en este tiempo?
Señor, sabemos que tu vieja historia está siendo contada de maneras nuevas y creativas. Gracias por tu misericordia siempre nueva. Amén.