01 de agosto del 2021
Lucas 5:1-11
EL QUE NO ARRIESGA, NO PESCA
“Lleva la barca a la parte honda del lago, y echen allí sus redes, para pescar”
Lucas 5:4
A mucha gente se le identifica por su trabajo. A Simón Pedro, por ejemplo, se le recuerda como pescador. Pero cuando conoció a Jesús, recibió una invitación para cambiar de vocación. En las costas de Galilea, Jesús no sólo convirtió un barco pesquero en un púlpito flotante; también convirtió a un pescador en evangelista: un “pescador de hombres”.
Pedro escuchó que el maestro dispuso que fueran a pescar. Es probable que al principio haya reaccionado así: “Mira, llevo toda la vida en este oficio. Y pasé toda la noche en el mar, sin atrapar nada. ¿Por qué debería salir de nuevo solo para quedar en ridículo ante la multitud?” A pesar de sus dudas, Pedro obedeció. Y el resultado fue suficiente pescado para llenar no solo un barco, sino dos.
Nosotros también escuchamos el llamado de Jesús a involucrarnos en su misión, pero a veces decimos: “No va a funcionar. Hemos pasado toda la vida en esta área. Hemos intentado alcanzar a la gente, y acabamos con las manos vacías. ¿Por qué deberíamos pasar más vergüenza?” Pedro podía haberse negado a seguir la instrucción de Jesús, pero se habría perdido el milagro. Y nosotros también, si nos negamos. Este mes queremos alentarle a involucrarse personalmente en la misión de Jesús. Una emocionante aventura espera a todos los que se suban al bote.
Señor, nos has invitado a convertirnos en “pescadores de hombres”. Danos el valor y la confianza para participar en tu misión. Que nuestros labios y vidas sean testigos de tu gracia. Amén.
Cuando Jesús estuvo en la tierra, la gente acudía de distintos lugares para escucharle. No siempre fue fácil encontrar un lugar cómodo desde el cual dirigirse a la multitud, y, en una ocasión, lo hizo desde un bote prestado. El dueño de aquella embarcación no se imaginaba que, un día, el Señor le convertiría en un gran pescador de hombres. Hablamos del apóstol Pedro, quien aceptó el llamado de Jesús, y continuó de ese modo con su misión aquí en la tierra. Usted tam- bién puede formar parte del equipo de Jesús, aunque no llegue a ser tan famoso como aquel discípulo. Este mes queremos alentarle a involucrarse personalmente en la misión de Jesús. Una emocionante aventura espera a todos los que estén dispuestos a subir al bote.
Dan Jongsma
Dan Jongsma sirve actualmente como pastor en Nashville, Tennessee, y ha trabajado antes en Illinois y Michigan, como plantador de iglesia y pastor juvenil.