Hechos 13:44-52
EL GOZO DEL ESPÍIRITU SANTO
“Pero los creyentes estaban llenos de alegría y del Espíritu Santo”. Hechos 13:52
El primer viaje misionero de Pablo y Bernabé estuvo lleno de aventuras. Pablo se enfermó en ese viaje (Gálatas 4:13-15). Juan Marcos los abandonó en Perge de Panfilia (Hechos 13:13). Pablo fue apedreado en Listra y arrastrado fuera de la ciudad como si estuviera muerto (Hech. 14:19). A pesar de la brutal persecución, muchos acudieron en masa para escuchar la Palabra y ver los milagros realizados por medio de Pablo. En Antioquía de Pisidia, ante el rechazo de los judíos, Pablo tomó la decisión de centrar su esfuerzo misionero en los gentiles.Ante este hecho, los judíos incitaron a las mujeres piadosas de alta posición y a los dirigentes de la ciudad para perseguir a Pablo y Bernabé. Esta persecución culminó con la expulsión de los misioneros de ese territorio. Pablo y Bernabé no se dieron por vencidos, sino sacudieron el polvo de sus pies contra ellos y partieron para Iconio. Los discípulos, sin embargo, desbordaban de alegría y del Espíritu Santo. Incluso bajo una presión tan brutal, los nuevos conversos de Antioquía de Pisidia se sintieron abrumados por una alegría que no cabía en su pecho. Estaban llenos y rebosantes del Espíritu Santo y es él la fuente del gozo, porque el gozo es fruto del Espíritu. ¿Y tú, lector, rebosas de alegría? ¿Estás lleno del Espíritu Santo?
Padre, si no he sabido manejar la presión, o me he dejado intimidar, te ruego en el nombre de Jesús me perdones. Dame el gozo de tu Espíritu. Por el amor de Jesús, Amén.