10 de julio del 2021
Romanos 14:1-12
VIVIR Y MORIR CON UN PROPÓSITO
“Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos...”Romanos 14:8
Existen más de siete mil millones de personas en el planeta y la mayoría de ellas viven inmersas en una soledad mórbida. El egoísmo es el sello distintivo de esta generación. Cada individuo se viste de vanidad, calza las sandalias del orgullo y vive enclaustrado en la torre de la vanagloria. Vivir y morir para uno mismo es la antítesis de la vida. Es el despropósito de la existencia. No fuimos creados para la soledad, ni salvados para cultivar el egoísmo. La forma en que vivimos y lo que hacemos está relacionado con la vida de nuestra familia.Esto afecta directamente a toda la sociedad. Más que eso, nuestras elecciones reflejan nuestra relación con Dios. Vivir solamente para ti mismo es romper los vínculos humanos, y te vuelves peor que los seres irracionales que viven en grupos y trabajan y se defienden unos a otros. Morir a uno mismo es tomar el destino en nuestras manos e imaginar que su final no dice nada sobre los demás ni afecta a nadie más.Por eso es que muchos, cansados de la vida, prefieren el suicidio. Solo encontramos propósito en la vida y en la muerte cuando vivimos para Dios y cuando servimos a nuestros semejantes. Amar a Dios y al prójimo es el cumplimiento de la ley. En esta relación vertical y horizontal está el significado de la existencia y el propósito de la vida.
Señor, te ruego me liberes del egoísmo y el temor que me impide servir a mi prójimo. Por tu Hijo Jesús, Amén.
Tengo la alegría de presentar a nuestros lectores el Cada día de Julio. Aquí se trata un asunto muy alentador. En el camino de la vida podemos experimentar el cuidado de Dios. Él está de nuestro lado como una sombra a nuestra mano derecha. Nos guía con su consejo, reafirma nuestros pasos en la roca, pone una canción de victoria en nuestros labios y nos sostiene con su poder. Mi esperanza es que los siguientes textos sean un bálsamo para tu corazón, un aliento para tu alma y que tú, incluso en las circunstancias más difíciles de la vida, sepas que Dios te está cuidando. Nunca te dejará ir. Puedes confiar en Él. Lee cada texto con oración y pide al Espíritu Santo que aplique estas verdades divinas a tu corazón para que tú y tu familia experimenten las alegrías incalculables del cuidado divino. ¡Estoy seguro que, en los brazos del Eterno, encontrarás descanso y consuelo, alegría y paz, restauración y entusiasmo para vivir!
Hernandes Dias Lopes
Rev. Hernandes Dias Lopes es casado y tiene dos hijos. Es pastor presbiteriano, conferencista, autor y presentador. Tambien es director del Ministerio en Portugués “Luz para el Camino”, en Campinas, San Pablo - Brasil.