20 de junio del 2021
1 Corintios 11:2-16
CRISTO, LA CABEZA
“Pero quiero que entiendan que Cristo es cabeza de cada hombre, y que el esposo es cabeza de su esposa, así como Dios es cabeza de Cristo”.
1 Corintios 11:3
Cristo es nuestro modelo. Y no tiene competencia. La Biblia menciona un sinnúmero de héroes de la fe, pero solo Jesús es el “autor y consumador de la fe”. Él llamó a los discípulos para estar con él, pero nuestra relación con Cristo es directa como la de una vid y las ramas. ¿Es Cristo también su modelo para sus relaciones en la familia y el matrimonio?
No todos entienden la conexión, y, algunos que la entienden la rechazan. Este paisaje reitera la igualdad del hombre y la mujer en Cristo y en la creación: “en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón” (v. 11). Y nos alegra saber que la Biblia no apoya ninguna idea de inferioridad de alguno de los sexos.
Sin embargo, aun en ese contexto de igualdad es posible una subordinación de roles en el matrimonio: “el esposo es cabeza de su esposa, así como Dios es cabeza de Cristo”. ¿Nota usted el paralelo? Que el Padre y el Hijo sean “iguales en poder y gloria”, no hace inferior al Hijo cuando éste se subordina al Padre para lograr nuestra redención. Y es en el Señor que su Palabra nos llama a cumplir los roles que él ha diseñado para el varón y la mujer en el matrimonio. Es cierto que esta enseñanza no es muy popular y va en contra de las ideas en boga. Pero Cristo es nuestro modelo para todo tiempo, no la moda del momento.
Señor Jesucristo, quiero seguir tu ejemplo en todas las facetas de mi vida. Ayúdame, amén. ?
El camino a la madurez cristiana es una travesía maravillosa. No hay nada que se compare a estar en sintonía con la voluntad de nuestro bondadoso Dios. Su Hijo Jesucristo ha hecho posible el recorrido a través de su muerte en la cruz. Y, por si fuera poco, Dios ha hecho morar su Espíritu en nosotros para guiarnos, fortalecernos y capacitarnos para crecer junto con nuestros hermanos en la fe. Pero tenga cuidado de caer en la tentación de buscar atajos. No se deje seducir por los predicadores que le animan a seguir una meta distinta. La iglesia de Corinto es un ejemplo de los peligros de equi- vocar el camino y la confusión resultante. Gracias a Dios, nuestros errores no tienen la última palabra, y él permitió que el apóstol Pablo atendiera la necesidad pastoral de esta iglesia. De ese modo, la iglesia pudo retomar el camino, y nosotros también podemos hacerlo si nos hemos extraviado.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.