28 de mayo del 2021
Job 42:1-9
DIOS ES DIOS
“Hasta ahora, solo de oídas te conocía, pero ahora te veo con mis propios ojos”
Job 42:5
De acuerdo a los datos mundiales de población, en el 2021 hay más de 7,700 millones de habitantes. ¿Se ha preguntado alguna vez cuántas de esas personas no creen en el Dios verdadero? ¿Le preocupa a usted que haya tanta gente que prefiera poner su fe en la suerte, en la energía, o en la nada? Algunos, incluso, se han aferrado más a su incredulidad a raíz de catástrofes como la reciente pandemia diciendo que si Dios existiera no permitiría cosas como ésas.
Curiosamente, en medio del pueblo de Dios, también hay personas que conocen a Dios sólo de oídas. Hay muchos creyentes que aún no ha tenido una experiencia real de la fe y que nunca han sentido el toque especial de Dios en sus vidas. ¿Se imagina cuánta gente a su alrededor cree que ya conoce a Dios, y lo que tienen son algunas ideas dispersas acerca de la fe cristiana? Personas así son fácilmente sacudidas cuando la adversidad golpea. Son llevadas también fácilmente por cualquier viento de doctrina.
Pero todos estamos expuestos a pensar que ya conocemos a Dios lo suficiente como para reclamarle su manera de manejar los asuntos de este mundo. Le pasó al patriarca Job, quien tuvo que doblegarse ante la grandeza de Dios. Por eso, si vamos a predicar del Dios verdadero a este mundo incrédulo, necesitamos haber tenido una experiencia verdadera de ese Dios.
Dios eterno, ayúdame a conocerte cada vez más. Te lo pido, en aquel que es el camino a ti. Amén.
Se ha ido ya una quinta parte del siglo XXI y no volverá más. Y, para asombro de todos, la pandemia del Covid-19 ha terminado con millares de vidas. ¿Qué hemos hecho para que la obra de Dios sea conocida en todos los rincones de la tierra? ¿Cómo hemos contribuido para que la Palabra de Dios esté a la disposición de las personas? Entiendo que nuestro día a día esté lleno de tareas, de compromisos que cumplir y cuentas qué pagar... pero ¿qué hemos hecho por la obra de Dios y por la divulgación de su evangelio? Vamos a reflexionar un poco sobre este tema con algunos pasajes que nos ayudarán a responder a esta pregunta: ¿Qué es lo que Dios espera de cada uno de nosotros? Nuestro deseo es que seamos identificados como predicadores del Evangelio de la Salvación, del mensaje de vida por medio de Cristo que un día llegó hasta nosotros
Edison Souza
Periodista y presbítero en La Iglesia Presbiteriana de Campinas São Paulo, Brasil