2 Corintios 12:1-13
MI AMOR ES SUFICIENTE
“Pero el Señor me ha dicho: ‘Mi amor es todo lo que necesitas”. . 2 Corintios 12:9
Mucha gente tiende a creer que su sufrimiento es siempre mayor que el de los demás, y que su tragedia y su dolor superan las del resto de la gente. A veces dicen: “mi sufrimiento no tiene fin”; o se preguntan: “¿Por qué me pasa esto a mí?”.
Si está pasando por algo así, es bueno saber que los grandes hombres de Dios también enfrentaron adversidades, y, en ocasiones, debido a esto, cuestionaron fuertemente al Señor. Dios también les respondió en su momento, y, como en el caso de Job, llegaron a adquirir una mejor perspectiva de su sufrimiento.
Es también la experiencia del apóstol Pablo, quien relata que llevaba una “espina clavada en el cuerpo”, bastante dolorosa. Quizá en nosotros no sea una enfermedad, sino una dificultad económica, un problema familiar, o una crisis existencial, pero igual nos doblega. Dios no le prometió a Pablo quitar la espina, ni eliminar su dolor. No es que el apóstol no lo haya pedido, solo que Dios utilizó esa circunstancia para mantenerle confiado en su gracia y dependiendo de su fuerza. Y Pablo no cuestionó las maneras que Dios usó para evitar que la arrogancia y el orgullo espiritual hicieran un nido en su corazón. Al igual que a él, el Señor siempre nos ha dicho: “Mi amor es todo lo que necesitas”. Lo que necesitamos es escuchar y confiar más en Dios.
Dios de nuestros padres, enséñanos a vivir como tú quieres y no como nosotros deseamos. En el nombre de Jesús, Amén.