23 de mayo del 2021
1 Corintios 10:1-22
RESISTA LAS TENTACIONES
“Así pues, el que cree estar firme, tenga cuidado de no caer”.
1 Corintios 10:12
La historia revela que muchos líderes mundiales (reyes, emperadores) fueron del cielo al infierno, de la gloria a la ruina al dejarse arrastrar por la vanidad o los placeres terrenales. La Biblia misma habla de muchas personas que se creyeron por encima del bien y del mal y cayeron vertiginosamente. Y todos sucumbimos fácilmente a las tentaciones que se presentan a veces disfrazadas de las cosas que más nos gustan.
Idolatría, juegos, placer, pornografía, gula o borracheras abundan a nuestro alrededor. Hay que tener mucho cuidado y control para no dejarse contaminar por ellas. La clave para lograrlo la encontramos en Santiago 4:7 que hace un llamado bastante claro a los hijos de Dios: “Sométanse, pues, a Dios. Resistan al diablo, y este huirá de ustedes”. ¿Imaginó usted alguna vez ver al diablo darse a la fuga? Ponga en práctica esta verdad en su vida y usted verá que lo que pasa es exactamente eso.
Hay un antiguo canto que nos llama a aferrarnos de la mano de Dios. Creo que más bien debemos pedirle al Señor que Él nos sostenga en Su mano y no nos suelte. La Biblia asegura que las tentaciones que enfrentamos no superar nuestra capacidad de resistencia. No solo eso; contamos también con el auxilio divino en medio de la prueba. Esta promesa es más que suficiente para no dejarnos vencer.
Señor, gracias por ser tan misericordioso y Tu palabra es más que suficiente para nosotros. En Cristo, amén.
Se ha ido ya una quinta parte del siglo XXI y no volverá más. Y, para asombro de todos, la pandemia del Covid-19 ha terminado con millares de vidas. ¿Qué hemos hecho para que la obra de Dios sea conocida en todos los rincones de la tierra? ¿Cómo hemos contribuido para que la Palabra de Dios esté a la disposición de las personas? Entiendo que nuestro día a día esté lleno de tareas, de compromisos que cumplir y cuentas qué pagar... pero ¿qué hemos hecho por la obra de Dios y por la divulgación de su evangelio? Vamos a reflexionar un poco sobre este tema con algunos pasajes que nos ayudarán a responder a esta pregunta: ¿Qué es lo que Dios espera de cada uno de nosotros? Nuestro deseo es que seamos identificados como predicadores del Evangelio de la Salvación, del mensaje de vida por medio de Cristo que un día llegó hasta nosotros
Edison Souza
Periodista y presbítero en La Iglesia Presbiteriana de Campinas São Paulo, Brasil