19 de mayo del 2021
1 Tesalonicenses 4:1-12
LLAMADO A SER SANTO
“Pues Dios no nos ha llamado a vivir en impureza, sino en santidad”.
1 Tesalonicenses 4:7
¿Quiénes son realmente los santos? Hay una larga tradición que habla de ellos como gente del pasado caracterizada por una bondad fuera del alcance del creyente común. Si quiere encontrar uno tendría que buscarlo en las imágenes que adornan algunos templos, o en un calendario impreso. A algunos se les han dedicado santuarios conocidos mundialmente y los cuales la gente visita en nutridas peregrinaciones.
En la Biblia la palabra “santo” tiene un significado muy diferente. Aquí se refiere al carácter que debe distinguir a aquellos que el Señor ha llamado a su reino. Los santos son personas separadas del mundo, no en un sentido espacial, sino moral. Las personas santas poseen un estilo de vida diferente que las identifica como seguidoras de Jesucristo.
El llamamiento que recibimos de Jesús no es para vivir enclaustrados ni requiere morir para convertirse en santo. Tiene que ver con seguir las instrucciones de Cristo para la vida en el hogar, en el matrimonio, en las relaciones interpersonales y el trabajo. Sin duda que en cualquier época es un gran desafío vivir en una forma que agrade a Dios. Pero no lo hacemos solos. Dios nos ha dado su Espíritu para lograr lo que por nuestras propias fuerzas no podríamos. Seamos, pues, santos, como Él es santo.
Yo quiero, Señor mío, ser santo como tú nos has llamado. Que a través de nuestro ejemplo otras personas puedan acercarse a Ti. Por Jesucristo, Amén.
Se ha ido ya una quinta parte del siglo XXI y no volverá más. Y, para asombro de todos, la pandemia del Covid-19 ha terminado con millares de vidas. ¿Qué hemos hecho para que la obra de Dios sea conocida en todos los rincones de la tierra? ¿Cómo hemos contribuido para que la Palabra de Dios esté a la disposición de las personas? Entiendo que nuestro día a día esté lleno de tareas, de compromisos que cumplir y cuentas qué pagar... pero ¿qué hemos hecho por la obra de Dios y por la divulgación de su evangelio? Vamos a reflexionar un poco sobre este tema con algunos pasajes que nos ayudarán a responder a esta pregunta: ¿Qué es lo que Dios espera de cada uno de nosotros? Nuestro deseo es que seamos identificados como predicadores del Evangelio de la Salvación, del mensaje de vida por medio de Cristo que un día llegó hasta nosotros
Edison Souza
Periodista y presbítero en La Iglesia Presbiteriana de Campinas São Paulo, Brasil