Santiago 2:14-22
UN CORAZÓN TRANSFORMADO
“...la fe está muerta si no va acompañada de hechos”.
Santiago 2:26
Uno de los asuntos que más confunde a los creyentes es la relación entre la fe y las buenas obras en la vida de un cristiano. No nos cuesta trabajo entender la fe. La Biblia dice: “Cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y tu casa”.
Pero ¿qué quiere decir Santiago cuando afirma que la fe está muerta si no va acompañada de hechos? Es claro que no podemos ni necesitamos hacer nada para merecer la salvación. Jesús nos da acceso gratuito a la salvación a través de la fe. La salvación es un regalo de Dios que, en su bondad, Él nos da.
¿Entonces por qué la fe sin obras es muerta? Porque la fe salvadora en Jesús implica arrepentimiento y transformación del corazón. Cuando el Espíritu Santo entra en el corazón, surge el deseo de seguir a Jesús. Este cambio interior va a reflejarse en acciones exteriores. Por lo tanto, nuestras creencias influencian nuestras acciones. Si una persona dice que tiene fe en Jesús, pero eso no afecta su vida de ninguna manera, esa fe es sospechosa.
Yo hago buenas obras porque soy salvo, no soy salvo porque hago buenas obras. Efesios 2:10 explica esto de forma cristalina: “Porque hemos sido creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios de antemano preparó para que anduviéramos en ellas”. Si usted entiende este concepto, su duda estará corregida para siempre.
Señor, quiero hacer buenas obras porque he sido salvo para eso. Las hago en gratitud por lo que tú has hecho por mí. Amén.