03 de septiembre del 2026
Salmo 77:1-20
ESCONDIENDO SENTIMIENTOS
“Me acordaré de las obras de JAH; Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas”. Salmo 77:11
“¿Cómo estás?” “Bien”. Es la respuesta que damos casi sin pensar. Aunque por dentro el corazón esté agotado, aunque la tristeza pese o el enojo arda, la respuesta siempre es la misma. Vivimos en una cultura que premia la fortaleza exterior, sentir tristeza, enojo o dolor se percibe como debilidad, por eso muchos aprenden a reprimir lo que hay en su corazón. Pero en lugar de desaparecer; solo se acumula. Y tarde o temprano, esas emociones salen a la superficie en forma de desesperación, reacciones desmedidas o una amargura silenciosa. La Biblia nos muestra un camino más sano y verdadero. El salmista Asaf nos da un ejemplo diferente al del “todo bien”. En el Salmo 77 no oculta su angustia ni pretende que todo está bien. Hace preguntas que incomodan: “¿Ha olvidado Dios tener misericordia?”. Sus palabras no son las de alguien perfecto, sino las de alguien sincero. Él abre su corazón, reconoce su lucha, pero no se queda allí. Decide recordar las obras de Dios, traer a su mente Su fidelidad y aferrarse a lo que sabe que es verdad, aun cuando sus emociones le digan otra cosa. Ese es el equilibrio al que somos llamados: no negar lo que sentimos, pero tampoco quedarnos atrapados en ello. Podemos venir a Dios con un corazón abierto, sabiendo que Él nos escucha, y al mismo tiempo, recordar su gracia. La mayor evidencia de su amor es Cristo, quien se entregó por nosotros. Cuando nuestras emociones nos confunden, mirar a la cruz nos vuelve a centrar. Allí encontramos misericordia, verdad y esperanza para ordenar nuestro corazón y seguir adelante con fe.
Padre, perdónanos por esconder nuestros dolores de Ti y después preguntarnos por qué nos sentimos tan distantes. Te pedimos que nos ayudes a ser sinceros contigo. En el nombre de Jesús, Amén.
Mucha gente cree que su vida emocional no tiene nada que ver con su fe o su desenvolvimiento religioso. No saben que se están engañando. Las enseñanzas del evangelio son un remedio eficaz, para curar las heridas del alma. Nuestro lado emocional puede volverse inestable como las tempestades de verano; traumáticas, turbulentas y dolorosas, como lo que un huracán deja al pasar. A pesar de todo, la gracia de Dios nos da la posibilidad de restaurar, equilibrar y de pacificar nuestros sentimientos más profundos. Es de esta gracia que todos nosotros necesitamos, para enfrentar las tempestades de la vida y mantenernos serenos y equilibrados.
Robert Heerspink
Robert Heerspink fue pastor de varias iglesias, y director del ministerio Back to God (De regreso a Dios). Una de sus pasiones era la escritura, sobre todo, devocionales para el pueblo de Dios.