Apocalipsis 5:1-14
EL FUTURO ESTÁ EN LAS MANOS DE DIOS
“No llores más, pues el León de la tribu de Judá… ha vencido y puede abrir el rollo y romper sus siete sellos.”
Apocalipsis 5:5
El imperio romano estaba exterminando a los cristianos. Juan era el único apóstol de Cristo sobreviviente, y acababa de ser enviado al exilio a la isla de Patmos. El escenario era sombrío. Sin embargo, cuando todas las puertas se cerraban para él en la tierra, Dios abrió una puerta para él en el cielo para mostrarle las cosas que debían acontecer. En esa visión, Juan ve a Dios sentado en el trono, y también ve a Cristo glorificado con el libro de la historia en sus manos.
El Apocalipsis descorre el velo del futuro, mostrando la persecución del mundo a la iglesia, el juicio parcial al mundo hostil, el levantamiento de los enemigos de la iglesia y su derrota estrepitosa. Finalmente muestra la victoria contundente de Cristo y de su iglesia. Por medio de esa revelación Juan comprende que el futuro está en manos del Cristo glorioso. No debemos temer el mañana. Por más sombría que la realidad parezca, nada está fuera del control de Jesús. Por más implacables que sean los enemigos, no van a prevalecer.
Nuestra vida no está a la deriva. Las riendas de la historia no están en las manos de los poderosos de este mundo, sino en las manos de aquel que está sentado en el trono. No nos dirigimos hacia un horizonte obscuro de fracasos y derrotas, sino a la consumación de todas las cosas, y la victoria final de Cristo y de su iglesia.
Padre, ayúdame a recordar cada día que tú estás en control de todas las cosas. Por Jesucristo. Amén.