20 de noviembre del 2020
Mateo 19:1-12
UNIDOS PARA SIEMPRE
“De modo que el hombre no debe separar lo que Dios ha unido”Mateo 19:6
El Nuevo Testamento presta una gran atención a la familia. El hecho de que Jesús realice su primer milagro en el Evangelio de Juan durante una boda no es casualidad. Sirve para mostrar el apoyo del Maestro a esta institución.
Una forma de defender a la familia ocurre al enfrentar las inquietudes perennes en cuanto a las causales del divorcio. Cuando Jesús responde a los religiosos de su tiempo que “al principio no fue así”, nos lleva de regreso al orden establecido en la creación. La preocupación de éstos era en cuanto a cómo estirar la permisión mosaica del divorcio debido al adulterio. La preocupación de Jesús era como reflejar mejor el orden divino original: “Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mateo 19:6).
La tendencia dominante en nuestro tiempo es permitir el divorcio por cualquier causa. Parece una solución simple. Las diferencias irreconciliables que se arguyen para una separación son una afrenta al poder del Espíritu Santo en nuestras vidas para buscar soluciones que verdaderamente glorifiquen al Señor.
En una época de bodas desechables, es importante recurrir a la Biblia y escuchar a Jesús para tener una idea clara del plan de Dios para la familia. La iglesia debe estar al frente de la lucha por sostener los principios de la creación para la permanencia del matrimonio. En Palabra y ejemplo.
Señor, enséñame a amar y preservar para siempre la pareja que me has regalado. Amén.