07 de octubre del 2020
Números 9:15-23
SIGA AL LÍDER
“Cuando la nube se levantaba de encima de la tienda, los israelitas se ponían en camino, y en el lugar donde la nube se detenía, allí acampaban”. Números 9:17
Un juego infantil popular se llama “sigue al líder”. En este juego hay una sola regla: hacer todo lo que el líder haga. Si el líder camina hacia una colina, tú lo sigues a la colina. Si el líder salta, tú saltas. Cuando el líder se detiene, tú te detienes.
En el desierto, Israel seguía al Señor, su líder. Una nube que representaba la presencia de Dios se detenía sobre el tabernáculo. Dios venía en esta nube para estar con su pueblo. En el día ella se presentaba como una nube, probablemente como neblina espesa o humo. Y de noche parecía como fuego. Cuando la nube se movía, Israel se movía. Cuando la nube se detenía, Israel acampaba. Los israelitas no deberían ir adelante de la nube. Ellos no se deberían mover cuando la nube estaba quieta. Todo lo que ellos necesitaban hacer era seguir. Este pasaje muestra que ellos aprendieron a hacerlo.
Seguir a Dios a través del desierto de la vida es también nuestra tarea. Requiere fe y confianza. A menudo quisiéramos correr por delante de Dios hacia nuestro futuro. Otras veces quizás no nos guste adonde el Señor nos está dirigiendo, así que seguirle puede ser estremecedor. Pero ese Dios que nos dirige es el Dios que está con nosotros y por nosotros. Él es el Dios fiel (Deuteronomio 7:9).
¿Estás listo para seguirle?
Jesús, tú llamaste a tus discípulos a dejar atrás su antigua vida y seguirte. Esperamos ser tus fieles seguidores también. En tu nombre, Amén.