01 de octubre del 2020
Números 1:1-4
PERTENECIENTES A DIOS
“El día primero del segundo mes del segundo año… que los israelitas habían salido de Egipto, el Señor se dirigió a Moisés”
Números 1:1
El libro de Números comienza con una referencia a la salida de los israelitas de Egipto, lugar donde habían sido esclavos por muchos años. Habían pasado trece meses desde entonces, y quedaban muchos kilómetros de desierto por delante antes de que ellos puedan entrar a la tierra que Dios les había prometido.
El pueblo había acampado en el Sinaí por más de un año. Y pronto Dios haría que se pusieran de nuevo en marcha. ¿Cómo sobrevivirían esa travesía por el desierto? Ellos necesitaban recordar que Dios los había liberado de la esclavitud y que eran el pueblo de Dios. Dios los había rescatado, y él no los abandonaría en el desierto, sino que los llevaría a la tierra que él había prometido.
Cuando la vida se vuelva difícil, debemos recordar que Dios también nos ha libertado. Al enviar a su Hijo Jesucristo, Dios nos ha liberado de nuestra esclavitud al pecado y la muerte. Jesús murió para pagar el precio de nuestro pecado. A través de él, somos salvos y hemos recibido una nueva vida para disfrutar con Dios para siempre.
Vamos a experimentar problemas en la vida. A veces la vida puede parecerse a un desierto, pero Dios nos recuerda que le pertenecemos, pues nos ha salvado por medio de Cristo y no nos abandonará allí. Si te encuentras ahora en el desierto, pon tu esperanza en Dios, y él te llevará a lugar seguro.
Señor, Dios, camina con nosotros cuando experimentemos el desierto en nuestra vida y recuérdanos que somos tuyos por medio de Jesucristo. Amén.