03 de octubre del 2020
Números 6:1-21
CONSAGRADOS PARA DIOS
“Ésta es la ley para el que hace la promesa de consagrarse al Señor como nazareo… Deberá cumplir lo prometido”
Números 6:21
El voto de los nazareos era un acto voluntario y temporal que cualquier hombre o mujer de Israel podía hacer. Durante el periodo del voto, un nazareo se abstenía de muchas cosas, por lo que era fácilmente identificado. Algunos de ellos se consagraban de por vida. Probablemente el nazareo más famoso haya sido Sansón (Jueces 13).
¿Por qué alguien haría un voto de nazareo? Porque era una manera de consagrarse completamente a Dios. Al tomar ese voto, tú estabas diciendo: “Hago a un lado la rutina ordinaria de la vida para entregarme a Dios”. Hoy podemos hacer algo similar al hacer el alimento o la tecnología a un lado y dedicarnos más plenamente a la oración.
¿Qué podemos aprender de los nazareos? Ellos son un ejemplo de un discípulo con la mente puesta en el reino, que atesora a Dios y se dedica al Señor. Nuestra devoción a Dios debería ser sacrificial, total y pública. Dios debe ser el primer lugar en nuestras vidas, por lo que debemos estar dispuestos a renunciar a las cosas para seguirle. Dios debe venir antes que el alimento, la bebida, la familia o los amigos. Pero también nuestro amor por Dios debe ser obvio a los demás. Nosotros vivimos de esta manera porque tenemos un Salvador que se dio a sí mismo por nosotros, y que demanda nuestra vida de manera total.
Jesús, a menudo sentimos miedo de ser reconocidos por nuestra fe. Permite que podamos vivir completamente para ti, recordando que tú nos amaste primero. En tu nombre. Amén.