13 de octubre del 2020
Números 14:26-38; Hebreos 3:12-19
UNA ADVERTENCIA DEL DESIERTO
“…pues también estarán cuarenta años pagando su castigo: un año por cada día. Así sabrán lo que es ponerse en contra de mí”
Números 14:34
En este pasaje el pueblo de Israel toca fondo. Dejar de confiar en la promesa de Dios acerca de la tierra de Canaán tuvo consecuencias terribles. Aun cuando ya estaban a las puertas de Canaán, Israel tendría que vagar por el desierto durante cuarenta años. Peor aún, una generación completa moriría en el desierto y no disfrutaría de la herencia que Dios había prometido. Solo Josué y Caleb, los dos exploradores que confiaron en Dios, sobrevivirían y vivirían en la tierra prometida.
El libro de Hebreos usa esta historia para advertirnos de no apartarnos de Dios debido a un corazón incrédulo. La generación que murió en el desierto vio la liberación de Dios de Egipto, pero perdió la fe en Dios. Nosotros somos llamados a asirnos firmemente de Cristo hasta el fin.
¿Cómo podemos hacer esto? Debemos recordar que Dios aún tiene una promesa de reposo para nosotros. Esta promesa es acerca del reposo y la salvación eterna en Cristo. Nosotros debemos alentarnos unos a otros diariamente para resistir al pecado. Nosotros necesitamos ayudarnos unos a otros a ver el engaño del pecado y entonces caminar juntos para permanecer firmes. Finalmente, debemos escuchar al Espíritu, quien dice, “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones”. Aprendamos de las fallas de Israel y pidamos a Dios que nos ayude a perseverar en la fe.
Es fácil, Señor, dejar de confiar en ti. Fortalece nuestra fe de modo que nuestra esperanza siempre descanse en ti. Amén.