Salmo 27:1-7
TODO ES RELIGIÓN
“Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida”.
Salmo 27:4
La adoración de Dios es algo constante. De todos los días. No se trata tan sólo de estar en una iglesia. Este es un error muy popular y corriente. No se trata de un día o de un lugar o de vestir ciertas ropas “domingueras”.
Para quien es discípulo, el todo de la vida es devocional. Si uno no adora a Dios en su trabajo diario, mal ha de hacerlo en la iglesia. Lo que no se hace con alegría durante la semana, mal se hará el día domingo. La adoración de Dios no es algo de ocasión; es un estilo de vida; es algo que se hace a diario; algo así como respirar.
“Estar en la casa de Jehová” no significa vivir en una iglesia o asistir a un culto todos los días. Tal vez usted considera que no es posible vivir en adoración constante de Dios. Cierto es que no puede usted hacerlo según sus propias fuerzas y deseos. Sólo puede hacerse con la ayuda de Cristo que en todo fortalece a los suyos.
Dios ha designado un día de los siete en la semana para que el hombre le adore y le alabe y le dé gracias. Es el día especial para esas cosas. Pero los otros seis son también de Dios. Quiere que le adoremos en el empleo o en las tareas de la casa o en los estudios. Donde quiera que estemos.
Gracias Señor, que nos permites adorarte en todas las cosas que hacemos. Consagra nuestras vidas para que sean genuina adoración de tu grande nombre. Por medio de Cristo. Amén.